Madrid - El jefe del Gobierno español, José María Aznar, iniciará mañana un viaje a Brasil para impulsar las relaciones bilaterales y respaldar al presidente de ese país, Luiz Inácio Lula da Silva, en su apuesta por una política de "ortodoxia económica" frente a la tentación de un "populismo irresponsable" .
Aznar se reunirá con Lula en Brasilia y tanto en esta ciudad como en Sao Paulo tendrá una agenda que incluirá diversas reuniones con empresarios españoles y brasileños.
El Gobierno español reconoce el enorme esfuerzo que realiza el Ejecutivo brasileño a favor de la "ortodoxia económica" , la contención fiscal y el mantenimiento de la estabilidad en el cambio de su moneda, el real, que ya está dando frutos al lograr Brasil una mayor confianza de las organizaciones económicas internacionales.
Además, las fuentes del Gobierno subrayan el mérito de la " valentía" de la apuesta de Lula, en un momento de dificultades económicas y en el que podría ser fácil caer en un " populismo irresponsable" .
El viaje servirá también para avanzar en un documento que sistematice las relaciones políticas y económicas bilaterales y que tiene su origen en la visita que realizó Lula a España en julio pasado, durante la cual, en una entrevista con Aznar, acordaron impulsar una alianza estratégica entre los dos países.
Las fuentes destacan la importancia que Brasil tiene para España no sólo desde el punto de vista de las relaciones bilaterales, sino también por el papel que ejerce este país en Iberoamérica.
España es el segundo inversor mundial en Brasil, después de Estados Unidos, y el primero europeo.
Las inversiones de las empresas españoles se concentran en los sectores de comunicaciones, eléctrico, petróleo y gas y servicios bancarios y seguros.
Según datos correspondientes a 2002, la inversión española acumulada asciende a 25.500 millones de dólares, el 14 por ciento del total de inversiones extranjeras en Brasil.
El comercio bilateral tiene cifras más modestas y supuso el año pasado un total de 950 millones de dólares, aunque las fuentes del Gobierno resaltan que ello se logró en un momento económico difícil.
La balanza comercial está habitualmente equilibrada entre ambos países.
España apoya con entusiasmo el proceso de integración política y económica en el Mercado Común del Sur (Mercosur), así como las relaciones entre esta organización y la Unión Europea (UE), y los trabajos a favor del Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Las fuentes del Ejecutivo aseguran que se trata de procesos que no son incompatibles, sino que pueden reforzarse mutuamente.
Respecto al Mercosur, Aznar insistirá en su apuesta a favor del acuerdo de asociación con la UE, que en la actualidad es el primer socio comercial de Brasil.
En 2002 las exportaciones de este país a la UE supusieron 15.113 millones de dólares, mientras que las de los Quince a Brasil ascendieron a 13.000 millones.
En el capítulo de las relaciones internacionales, es previsible que Aznar y Lula conversen de la situación en Irak y la última resolución de la ONU sobre ese país.
Es posible que ambos aborden igualmente la situación en Cuba, con cuyo líder, Fidel Castro, Lula mantiene una buena relación.
Al respecto, Aznar insistirá en que España quiere para la isla lo mismo que para el resto: libertad y respeto de los derechos humanos.
También se analizará la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en noviembre en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), y los trabajos que, encabezados por el ex presidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, se realizan para reformar esta cita anual de los jefes de Estado o de Gobierno de Iberoamérica.
En la agenda figura también un repaso a la colaboración en ámbitos como el cultural, el científico y el tecnológico.
Además de reunirse con Lula, Aznar participará en Brasilia en un foro empresarial UE-Mercosur e inaugurará una exposición del escultor español Pablo Serrano.
En Sao Paulo abrirá una exposición del pintor Luis Feito y pondrá en marcha, mediante videoconferencia, la oficina de Hispasat en Río de Janeiro.
EFE