Bagdad - Irak vivió hoy un sangriento inicio de Ramadán con cinco atentados en Bagdad que apuntaron casi en forma simultánea contra la sede del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y cuatro comisarías de policía iraquíes.
En total 42 personas murieron hoy en cinco atentados suicida perpetrados en Bagdad, según cifras obtenidas por la AFP a partir de informaciones de los nueve principales hospitales de la ciudad.
Según el jefe de la policía y viceministro del Interior iraquí, Ahmad Ibrahim, de los muertos 26 son civiles y ocho policías, todos iraquíes.
Es la primera vez que se lanza un ataque contra el CICR en Irak desde el inicio de sus operaciones en el país a principios de los años 80, según la portavoz de esta organización humanitaria, Nada Dumani.
En Ginebra, un portavoz del CICR condenó firmemente el atentado, afirmando que su organización reevaluaría las condiciones de intervención en la capital iraquí en los próximos días.
Por lo menos 12 personas murieron y 22 resultaron heridas en el atentado contra la sede del CICR, en el que fue utilizado una ambulancia de los hospitales iraquíes. "Aceleró a toda velocidad e intenté detenerla, pero no lo logré. Atravesó los barriles de cemento frente a la sede del CICR", según uno de los guardias en el barrio Andalus en el centro de Bagdad.
Otro guardia indicó que "sólo había una decena de personas en el interior de las oficinas, a raíz del inicio del Ramadán", el mes de ayuno musulmán, iniciado este lunes en la mayoría de los países donde se profesa esa religión y considerado como un mes de piedad y caridad.
Los cuerpos de doce víctimas del atentado fueron transportados a la morgue del hospital Ibn Al Nafis.
El adjunto del ministro iraquí del Interior, Ahmed Ibrahim, acusó al ex presidente Saddam Hussein de ser responsable de este atentado.
Cuatro comisarías de policía iraquíes fueron atacadas casi al mismo tiempo en atentados que costaron la vida a siete personas, cuatro policías y tres civiles. Varios policías y 10 soldados norteamericanos resultaron heridos en esos ataques con coche bomba perpetrados en diferentes barrios de Bagdad.
Sin embargo, no se registró ninguna explosión frente al Ministerio de Salud, como había indicado antes un responsable norteamericano que pidió permanecer en el anonimato. Un periodista de la AFP se dirigió al lugar y no observó rastros de ninguna explosión.
El jefe de la diplomacia británica Jack Straw condenó duramente el atentado contra la sede del CICR, asegurando que actos de ese tipo no "disuadirán" a la coalición dirigida por Estados Unidos.
Por su parte, el alto representante de Política Exterior y Seguridad de la Unión Europea (UE), Javier Solana, estimó que la situación en Irak no era "muy buena" pero debería permanecer bajo control.
Esta serie de atentados sacudió a la capital iraquí luego de que la ciudad fuera escenario el domingo de un ataque con cohetes que tuvo como objetivo al hotel en el que se alojaba el número dos del Pentágono, Paul Wolfowitz, quien salió ileso.
Un soldado norteamericano murió y 17 personas, entre ellos once estadounidenses y civiles, resultaron heridos en el ataque contra el hotel Rashid, ejecutado con cerca de 30 cohetes.
Según un oficial norteamericano, el ataque no tenía como objetivo a Wolfowitz, sino que estaba en preparación desde hace por lo menos "dos meses".
El secretario de Estado norteamericano Colin Powell afirmó que, globalmente, Estados Unidos no esperaba sufrir ataques de tanta amplitud en Irak tras el final de las "principales operaciones" anunciado el 1 de mayo por el presidente George W. Bush.
"No nos esperábamos que fuese tan intenso y largo", declaró Powell en el canal de televisión NBC.
Estados Unidos había advertido el sábado sobre la posibilidad de un atentado preparado por "extremistas islámicos", que apuntaría contra un hotel de Bagdad.
Por otra parte, tres soldados estadounidenses murieron y cuatro resultaron heridos el domingo por la noche en dos ataque en la región de Bagdad, según el ejército. Estas muertes elevan a 112 el número de soldados norteamericanos caídos desde el 1 de mayo. AFP