BAGDAD | AP
Entre seis y ocho cohetes alcanzaron la madrugada de ayer el Hotel Al Rasheed de Bagdad, un símbolo de la ocupación encabezada por Estados Unidos en Irak. El ataque mató a un coronel estadounidense, dejó heridas a 15 personas más y envió otro mensaje de resistencia a las fuerzas que ocupan el país.
En el hotel, fuertemente custodiado, estaba alojado el subsecretario de Defensa de EEUU, Paul Wolfowitz, y muchos de los mandos militares de la coalición encabezada por Estados Unidos.
Wolfowitz, conmocionado pero ileso, dijo después que la acción "no logrará disuadirnos de nuestra misión" en Irak.
Pero el temerario ataque de las 6.10 de la mañana pone de manifiesto nuevamente la vulnerabilidad de las instalaciones estadounidenses en Irak, donde los estadounidenses reciben un promedio de 26 ataques leves diarios.
Wolfowitz, uno de los arquitectos de la guerra que derrocó a Saddam Hussein, llegó a Irak el viernes, en una visita de tres días.
El subsecretario dijo que la coalición encabezada por Estados Unidos obtenía algunos éxitos para mejorar la seguridad en Irak, pese a las acciones de "los criminales que tratan de desestabilizar el país".
OCHO BOQUETES. El moderno hotel Al Rasheed, de 462 habitaciones, alberga a funcionarios de la ocupación estadounidense y al personal militar.
Los atacantes aparcaron una camioneta Chevrolet en los límites de un parque, a medio kilómetro del hotel. El vehículo remolcaba lo que aparentaba ser un generador portátil de electricidad, informó la policía iraquí.
Cuando la policía iraquí se acercaba al vehículo para inspeccionarlo, los ocupantes huyeron y los cohetes salieron disparados desde dentro del remolque, aparentemente detonados por cronómetro.
Los proyectiles volaron hacia el hotel y abrieron por lo menos ocho boquetes, el más grande de entre 6 y 9 metros de diámetro, y destrozaron las ventanas de una veintena de habitaciones en el costado occidental del edificio.
Aparentemente, los daños más serios ocurrieron en el quinto y el octavo piso del edificio de 18 niveles.
VICTIMAS. Tres guardias que se aproximaban al vehículo fueron heridos por la detonación.
El comando no identificó de inmediato al estadounidense muerto, pero en la transcripción de comentarios para un público limitado, Wolfowitz se refirió a las víctimas del ataque "incluyendo a un coronel que murió trágicamente". La transcripción fue divulgada por el Pentágono pero no se publicó el nombre del coronel.
Entre los 15 heridos había siete civiles estadounidenses, cuatro compatriotas militares y cuatro "colaboradores civiles ajenos a la coalición estadounidense".