Cerro dejó nocaut a Peñarol

El aurinegro llegó "groggy" después de perder en Tacuarembó y los albicelestes le dieron dos golpes que terminaron de liquidarlo 2 a 1 el resultado final.

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JOSE MASTANDREA

El presente de este Peñarol se parece mucho a la carrera de esos boxeadores que van dejando rivales por el camino por puntos, ganando sus peleas en fallos divididos pero que igual llegan a pelear por la corona. Y este Peñarol del Torneo Clausura arrancó así. Ganando por puntos, muchas veces con fallos divididos y ante adversarios que lo tuvieron a punto de noquear pero fracasaron.

En Tacuarembó, Peñarol quedó "groggy". Quedó golpeado. Muy golpeado. La derrota caló hondo y se prendió en el alma.

Ayer el golpe de gracia se lo dio Cerro. Un Cerro que salió a pelearle de igual a igual al que llegaba prácticamente, acariciando la corona antes de tiempo.

Peñarol arrancó bien. A todo tren. Con la guardia en alto, buscando el mentón rival. Lo tuvo Carlos Bueno a los 6 minutos. El delantero se fue solo y quedó mano a mano con Jorge Contreras. En vez de ejecutarlo, prefirió pasarle la pelota a Gabriel Cedrés. Ganaron los defensas de Cerro. Cinco minutos más tarde, otra vez Bueno desperdició un golpe clave ante Contreras. La pelota terminó mansa en las manos del arquero rival.

Pero eso al albiceleste no le importó. Salió a buscar su pelea y vio sus frutos. El primer golpe certero llegó a destino a los 17 minutos. Un corner servido desde el ángulo de la Olímpica y Amsterdam cayó en el corazón del área aurinegra. Ningún defensa respondió. La pelota rebotó dos veces antes que Roberto Brum le pegara un zapatazo imponente y marcara el 1 a 0.

Ese gancho en la mandíbula de Peñarol lo aflojó. Lo dejó tambaleando. Perdido. Sin brújula, sin rumbo. El aurinegro trató de disimular el golpe apelando a la velocidad de Fabián Estoyanoff y a las incursiones del hondureño Edgar Alvarez por derecha. A las maniobras individuales del "Cebolla" Rodríguez y al tesón de Carlos Bueno. Pero no le entró a su adversario por ningún lado.

En el complemento, cuando no se había llegado al primer minuto, Fernando Cañarte, puso el 2 a 0 con tiro bajo, cruzado, que se coló junto al caño izquierdo del arco defendido por Adrián Berbia. Ahí sí. Peñarol tocó la lona por primera vez. El árbitro empezó a contar la cuenta regresiva pero se levantó. Siguió la pelea pero ya estaba malherido.

Empujando, perdiendo la línea y con Diego Aguirre buscando las variantes fuera "del cuadrilátero", se las ingenió para pegarle a Cerro. "Miliki" Jiménez anotó y esperanzó a los hinchas. Pero fue un espejismo. Porque Cerro —aún con un hombre menos por la expulsión de Alvaro Pintos a los 13’ del complemento— bancó a pie firme la arremetida del final.

Peñarol tiró golpes a diestra y siniestra. Perdió la línea, estuvo a punto de igualar por puntos la pelea pero Cerro (con las atajadas de Contreras y la tarea de Melo y Romero) se recostó contra las cuerdas y ganó. Ganó por nocaut. Esta vez, no hubo fallo dividido.

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