En el viejo mundo nació un nuevo base

| Europa lo cambió: "marco mejor y entiendo las necesidades que tiene un equipo para funcionar"

CARLOS MONTAO

Marcelo Capalbo volvió a nuestro medio con las luces bien encendidas. Hoy se constituye en un referente para los bases más jóvenes por el sentido de básquetbol asociado que adquirió como armador.

—¿Cómo asumió la vuelta a la competencia local?

—Me readapté bien en algunas facetas. Noto muchas ganas de técnicos y basquetbolistas para levantar el nivel, de crear cosas distintas. Pero es bravo. Por momentos la acción es muy entrecortada. No quiero darle un palo a los arbitrajes, mas, como crítica constructiva, debemos subrayar que se deja jugar muy poco. Al mínimo contacto, te cobran falta. Los criterios a veces no son los mismos y eso lleva a padecer la dureza de los partidos cuando salimos al extranjero.

—El entorno es espectacular

—Se vive un auge tremendo y eso hay que aprovecharlo. De a poco se darán las condiciones para que mejore el básquetbol y de hecho la profesionalidad y las facultades de los deportistas.

—¿Qué saldo le dejó su actuación en Europa?

—Quedé satisfecho. Me veo en buen nivel. Las circunstancias que rodearon mi participación en Europa no fueron únicamente deportivas. No logré continuidad. Cambié de ciudades y de equipos. Ello pesa en otros lados. Los tejes y manejes en el exterior no son como acá. En los contratos por ahí estipulan hasta los minutos que vas a jugar. Pagué varias veces el derecho de piso.

—¿En qué aspectos lo benefició desempeñarse en Europa?

—Marco más y mejor. Aquí, como decía, cuesta presionar con rigor por el estilo de arbitraje y también de juego. Rescato la mayor madurez en mi desenvolvimiento. Antes tomaba más cantidad de tiros. Hoy entiendo que las necesidades de un equipo son otras. Las confrontaciones en Europa me sirvieron para incorporar aspectos específicos de un base más típico. De armado, conducción, con más cabeza de juego para hacer funcionar convenientemente a un cuadro.

—¿Se adaptó a lo que Defensor Sporting precisa de usted?

—Voy por esa senda. No me desesperé en ningún encuentro. Por la calidad del conjunto, los jugadores de Defensor Sporting contamos con la posibilidad de repartir la responsabilidad. Además, conocer a la mayoría y haber sido compañero de Gustavo (Szczygielski) y de Luis (Silveira) me facilitó insertarme a un club que venía de ser campeón en la Liga Nacional.

—¿Consiguieron el nivel apropiado para lograr el título?

—Aún no estamos en el cien por ciento de lo que pretendemos dar. No hubo mucho tiempo de trabajo. La venida de un extranjero servirá sobre todo para alargar el plantel. Agregar un jugador que defienda bien y sepa qué hacer con la pelota en las manos, acrecentará el potencial.

No hay dos opiniones

MADURO. "Es notorio que estamos en presencia de un jugador más sólido y maduro. No es el Marcelo Capalbo de otros años. Aprendió que sin tener tanto protagonismo como antes, puede serle muy útil a un equipo. Lo veo en gran nivel. Con actitud en la defensa y bien orientado en el armado de las ofensivas". (Carlos Peinado, periodista y ex base).

MAS APLICADO. "Nosotros no queremos que Defensor Sporting sea "Capalbodependiente". Lo estamos logrando y seguimos trabajando en eso. Marcelo se ve más aplicado y aporta para que el equipo juegue como tal. Tiene libertad para hacer valer sus atributos técnicos en la explosión ofensiva, pero sin dudas se rescata su crecimiento como armador." (Gerardo Jauri, técnico y ex base)

Perfil

Edad: 31 años.

Estado Civil: Casado.

Altura: 1.85

Peso: 78 Kg.

Trayectoria: Jugó en Malvín, Aguada, Hebraica, Welcome, Defensor Sporting y en equipos de las ligas de España e Italia.

Títulos: Campeón Federal: Hebraica (1994) Welcome (1997, 1998 y 1999). Campeón Sudamericano de Mayores con Uruguay en 1995 (Montevideo) y en 1997 (Maracaibo, Venezuela). Campeón Sudamericano con Uruguay en torneo para jugadores de hasta 1.95 m. de altura en 1995 (Paraguay).

"No soy un jubilado de la selección"

¿Sigue percibiendo la admiración de la gente?

—Siempre está. Aunque parezca mentira, sentí más el cariño del público cuando me tocó quedar afuera de la selección. Me apoyaron de todos lados, fue increíble.

Uno trató de no andar pensando, pero me afectó anímicamente no poder vestir la celeste. Uno eligió vivir de esto y hay reglas. No dejé de practicar y procuré superarme técnicamente.

—Los seleccionadores insisten en el proceso de renovación ¿Capalbo se siente entre comillas jubilado para ponerse la celeste?.

—Considero que no un soy un jubilado de la selección. De repente otros pensaron que Capalbo debía quedar al margen para un cambio. Lo cierto es que el tema lo cerré.

—¿Se le cruzó por la mente que hubiese en la decisión algo extra básquetbol?

—No, en esas cosas no entro. Si me detengo a reflexionar, pierdo el tiempo precioso de concentración para mejorar. Para analizar ese tipo de situaciones están ustedes, los periodistas. Simplemente me entristecen los sucesos amargos y me alegran las lindas vivencias. Así de simple. Nada de dramas.

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