Fiesta de primavera

| El próximo miércoles 29 de octubre abre sus puertas la Exposición de Horticultura y Arte Floral organizada, como todos los años, por The Garden Clubs of Uruguay.

El Parque de Exposiciones del LATU, en Avenida Italia y Bolonia, ya está dispuesto a recibir miles de flores y plantas en excelente estado de gracia. Es que este miércoles se darán cita numerosas expositoras que a lo largo del año han venido trabajando en la calidad de sus verdes para exponerlos con chance en la gran muestra con que "The Garden Clubs of Uruguay" siempre celebra a Madre Naturaleza. Un ritual que se remonta a varias décadas atrás, cuando un grupo de inglesas amantes de la jardinería propuso reunirse mes a mes, para intercambiar experiencias, consejos, gajos y semillas, en un medio diverso al de su país de origen. Muy pronto atrajeron a uruguayas curiosas, interesadas en aprender a cultivar y armonizar los diferentes vegetales, con el respeto y la dedicación que ellas lo hacían. Y gustó. Al punto que los grupos se multiplicaron, primero en Montevideo y luego en el interior.

Hoy son 52 clubes los que conforman este conglomerado complejo, dirigido por un consejo y unido por un objetivo común: fomentar el cuidado y respeto por el entorno, practicando en casa cuanto predican.

Un homenaje. Desde el primitivo "Montevideo Garden & Poultry Club" ("Club de Jardines y Aves de Corral") a estos días, fueron muchos los retos y aún más las personas comprometidas en llevarlos a cabo. Por supuesto que ellas ocupan un especial lugar en la memoria de la institución. Así lo interpreta la actual presidenta del Council, Ana Curotto de Basso, y así lo quiso resaltar, cuando eligió como tema central de esta exposición, nada menos que la trayectoria de 60 años de Delphie Hubber, querida compañera que al día de hoy disfruta cultivando con esmero las plantas de su balcón en un apartamento del Buceo.

Mercedes Drever de Villar cuenta en el programa, que Delphie ingresó en 1943, cuando todavía se desarrollaba la II Guerra Mundial y la falta de combustible hacía difícil acudir a las reuniones del club, todos los primeros jueves de mes, a las 15:30 horas, puntual. "Con un promedio de 25 socias, la reunión se realizaba en inglés. Las socias llevaban flores de sus jardines y se votaba la mejor. Al final se tomaba un delicioso té. El club reunía fondos cobrando a cada socia por el té, hacía rifas de libros de jardinería, pollos, huevos, patos y pavos donados por las socias y cobraba un derecho de admisión para presentar en la Exposición de Primavera, que se realizaba en el Victoria Hall (hoy Teatro Victoria), en la calle Río Negro esquina Uruguay". Así reza el escrito, donde además se detallan las tareas que con ahínco Delphie desempeñaba por ese entonces: cultivaba sus florales a partir de semillas, tenía predilección por las flores azules y era famosa por su macizo de "anchusas" (herbáceas de la familia de las Boragináceas).

Esta introspectiva viene bien, pues su comportamiento como socia ejemplar sirve de inspiración a las más jóvenes, no sólo en lo que tiene que ver con el trabajo y la entrega al club, sino también por su sencillez y sabia filosofía.

Con amor. "El secreto está en cultivar todo... con amor"; tal la consigna de vida que aún defiende Delphie Hubber. Y vaya si la puso en práctica a lo largo de su trayectoria vasta, produciendo bellezas vegetales. Iguales y con la misma perfección a las que hoy se presentan sobre las mesas prolijas de cada exposición. Un despliegue que requiere el trabajo de un verdadero batallón de gente dispuesta a armar una escenografía compleja, que apenas permanecerá en pie durante dos jornadas. Porque la exposición está pautada para los días 29 y 30 de octubre solamente. Ese es el período que resisten en buena condición las flores cortadas que allí se exhiben y sorprenden. Las rosas, reinas siempre, están destinadas a abrir la muestra por su enorme atractivo. También se incluyen clematis, aquilegias, iris, calas, delphiniums, digitalis, geranios y por supuesto, las canastas, imponentes, cada vez con mayor número de especies perfectas, verdaderos exponentes de avezadas jardineras.

Por lo demás, violetas africanas, helechos, orquídeas, cactáceas, bonsáis, aromáticas, todas en su espacio señalado, compiten entre iguales, asegurando un marcado orden, que facilite el recorrido a los visitantes, aunque no sean expertos.

TItulos que guIan. "Delphie llega al Garden", "Té y Simpatía", "La imaginación es el Límite", "Contrastes naturales", "Tan etéreo", "Los 60 años de Delphie en el Garden", son algunos de los títulos propuestos dentro de la sección artística, para que las socias, habilidosas, creen diseños florales que expresen su singular mirada.

De todas maneras, el programa es estricto y en cada categoría aclara de qué se trata. Hay una que propone diseños con flores y productos de granja presentados en cornucopia; otra que pide una mesa de té funcional, o sea que debe exhibir lugares como si fueran a sentarse los comensales; también se incluyen diseños a presentar sobre tarimas de 1 m. por 1 m. provistas por el club; diseños a mostrar en cubos de acrílico, también provistos por el club; etc. Por supuesto que en las reuniones mensuales se van afinando dudas, se consulta con los jueces; en fin, existe todo un proceso de apoyo a las expositoras para que no incurran en errores que al momento de juzgar, les disminuyan el puntaje.

Es de señalar que este año la exposición promete algunos atractivos puntuales a tener en cuenta. Uno es el display, titulado "La terraza de Delphie", composición que debe incluir material vegetal cultivado por el expositor, en diferentes recipientes presentados según las reglas del diseño. Considerados en el programa como categoría de horticultura, los displays se juzgan por su perfección de cultivo y también por el efecto artístico.

Otro punto de interés son las mesas buffet inspiradas en la Navidad, tema que siempre pone color y conduce a la búsqueda de elementos que salgan de lo establecido. En este caso se trata de una categoría dentro de la sección artística; sólo que su armado no será individual, sino que estará a cargo de equipos de hasta tres personas.

Finalmente, la sección de niños y jóvenes siempre atrae a los mayores. Allí se exhibirá todo lo que han venido haciendo durante el año: plantas cultivadas en maceta, algunas obtenidas de gajo, otras plantadas en conjunto, con cierto sentido decorativo. También podrán incursionar en diseños florales, ya sea con material prensado o fresco.

Buena terapia. Ser socia del Garden Club dispensa gratos momentos. El contacto con las plantas seda, produce cierta sensación de bienestar mezclada con satisfacción por los resultados que se van logrando. Pero además asegura el contacto con seres que sienten y viven la naturaleza de la misma manera. Ello facilita el hacer amigos, porque todos comparten experiencias que unen. Vivir esta exposición desde adentro seguramente es una de ellas, a pesar del trabajo, los nervios, el cansancio y la ansiedad que su organización produce.

El programa recoge una frase de Leonard Maeger (1699) que dice: "No hay mejor forma para preservar la salud que pasar el tiempo libre en el jardín". Y de seguro que es así... menos en la víspera de acontecimientos como éste, en que los apurones conducen al borde del infarto.

PARA ANOTAR

29 de octubre de 17 a 22 horas y 30 de octubre de 14 a 20:30, "Exposición de Horticultura y Arte Floral" organizada por The Garden Clubs of Uruguay, en el Parque de Exposiciones del LATU, Avenida Italia y Bolonia.

6 de noviembre, de 16 a 21 horas, "20ª: Exposición Anual de Rosas", organizada por la Asociación Uruguaya de la Rosa en los salones del Hotel del Prado, Camino Castro 4223.

Jardinería, salud y enfermedad

Así se titula el artículo de la Dra. Graciela Bouza de Suaya incluido en el programa. Entre otras cosas, dice:

"El jardín constituye un caleidoscopio donde vemos la realidad de la vida, desde el nacimiento a la muerte; una experiencia sensorial tanto activa como pasiva, de la que todos nuestros sentidos participan y cuya estimulación provee una experiencia estética.

Las plantas son capaces de elevar la autoestima, aliviar la depresión, relajar, mejorar las funciones motoras, la concentración, la motivación, la tolerancia al trabajo y la destreza manual de quienes las manipulan.

La jardinería es terapéutica porque promueve el desarrollo y el ajuste de las personas en los aspectos social, educacional, psicológico y físico...

La jardinería nos regala esperanza y una razón para el futuro, después de todo los jardineros tenemos un ilimitado optimismo al plantar un tubérculo seco o una semilla y esperar que se transforme en una flor, un árbol o un fruto...

En el jardín encontramos las fuerzas de la vida, enfrentamos el riesgo y el fracaso, nos estamos cosechando a nosotros mismos. Aprendemos que la naturaleza no es perfecta, que no es necesario que lo sea.

El jardín es un lugar que nos ubica en el mundo natural, que nos conecta con nuestros instintos y donde el alma herida puede sanar al proporcionarnos momentos de alegría, de serenidad, de armonía..."

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Natalie Scheck. Plaza de Cagancha 1162/ 202 Teléfono 9012175 y fax 9028916 tendencias@elpais.com.uy

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