El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, pidió hoy apoyo internacional para participar en la única guerra en la que saldremos todos victoriosos, que es "contra la pobreza", tras recibir en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional.
El discurso de Lula fue el más aplaudido en el teatro Campoamor de Oviedo, Asturias, norte de España, donde se celebró la ceremonia en la que el príncipe Felipe entregó los ochos galardones que cada año otorga la Fundación Príncipe de Asturias.
Los premiados, junto al presidente brasileño, en la XXIII edición, fueron la escritora marroquí Fatema Mernissi y la estadounidense Susan Sontag, Premio de las Letras; la escritora británica Joanne Kathleen Rowling, autora de Harry Potter, Premio de la Concordia; y el filósofo alemán J?rgen Habermas, Premio de Ciencias Sociales.
Completan el elenco de galardonados, el español Miquel Barceló, Premio de las Artes; el periodista polaco Ryszard Kapuscinski y el teólogo peruano Gustavo Gutiérrez Merino, Premio de Comunicación y Humanidades; el Tour de Francia, Premio de los Deportes, recogido por su director, Jean Marie Leblanc; y la científica inglesa Jane Goodall, Premio de Investigación Científica y Técnica.
"Es necesario que la comunidad internacional asuma su responsabilidad en la única guerra en la que saldremos todos victoriosos, que es contra la pobreza", instó Lula.
El presidente brasileño declaró que "el abismo entre el avance técnico y el desarrollo moral constituye uno de los pasivos dejados por el siglo XX. Existe una peligrosa acumulación de tensión entre la opulencia, que no reparte, y la miseria, que no retrocede".
"Esta es una de las expresiones más inquietantes del siglo que empieza", subrayó Lula, quien detalló que la mitad de la población mundial tiene menos de 2 dólares por día para sobrevivir y que la cuarta parte de la población mundial acapara el 75 por ciento de la riqueza.
Lula consideró que las políticas de los años 90, que prometían crecimiento integrado y la redistribución equitativa de la riqueza mundial, "han fracasado".
A juicio del presidente brasileño, se trata de un retroceso, "no de un simple desajuste, pues en 54 países la renta per capita actual es inferior a la de los años 90".
"El único antídoto verdadero para la pobreza es una sociedad que no produzca más exclusión, pues ni el hambre ni la miseria serán superadas por el descubrimiento de una nueva máquina ni por los mecanismos del mercado, ya que la utopía de la conquista de la dignidad humana por medio de grandes promesas tecnológicas se agotó".
Por último, abogó por la construcción de una organización de "naciones verdaderamente unidas" que se erija como un foro basado en la supremacía del diálogo y del consenso multilateral, porque "la cooperación internacional significa, sobre todo, la promoción de la igualdad en las relaciones entre los estados y trabajar por la justicia en el contexto internacional".
En su discurso, el príncipe Felipe consideró a Lula un "ejemplo por su energía vital, por su gran corazón, por el optimismo y la fuerza de sus sueños y ante las expectativas que sus programas para luchar contra el hambre han despertado a nivel mundial".
Lula llegó hoy a Oviedo, donde su presencia causó gran expectación, procedente de Brasil, y regresó a su país al terminar la ceremonia.
El mandatario decidió donar los 50.000 euros con los que está dotado el galardón al secretario general de la ONU, un gesto con el que, dijo, trata de sensibilizar a otros gobiernos para que "depositen en fondos que la ONU ha creado, y en los que no hay fondos".
Lula fue galardonado el 18 de junio con el Premio de Cooperación Internacional en reconocimiento "no sólo de una trayectoria política y personal en defensa de los trabajadores y en la lucha contra la pobreza, la desigualdad y la corrupción, que tanto han hecho sufrir a los desheredados de su país y del mundo en general, sino también su voluntad de establecer puentes de cooperación entre los países del Cono Sur, entre América y Europa, proponiendo un foro internacional de lucha contra el hambre".
ANSA