KERBALA, Irak | AP
Tres soldados estadounidenses y al menos ocho iraquíes murieron en un enfrentamiento cerca de la medianoche del jueves en los cuarteles de un clérigo musulmán chiíta en esta ciudad.
Los soldados estadounidenses eran miembros de la 101 División Aerotransportada.
Hubo tiroteos en la misma área la mañana de ayer en esta inestable ciudad, donde las rivalidades entre facciones chiítas han generado incidentes de violencia en semanas recientes. Un transporte blindado de la coalición encabezada por Estados Unidos parecía estar disparando mientras hombres, mujeres y niños huían. Elementos armados chiítas gritaban "Dios es Grande" en desafío.
Malik Kazim, un hombre que dijo haber participado en el enfrentamiento de la noche del jueves, dijo que fue en contra de una patrulla blindada polaco-estadounidense que pasó alrededor de las 23.45 del jueves por las oficinas de un dirigente chiíta local, Mahmoud al-Hassani, vigiladas por al menos 20 personas armadas.
Dado que Kerbala ha estado bajo un toque de queda desde las 21.00 horas, la patrulla ordenó a los elementos armados que se metieran a sus oficinas, pero ellos se negaron, lo cual causó el combate, dijo Kazim.
Al-Hassani es uno de los ayatolas menos conocidos de Kerbala. Las rivalidades entre chiítas han generado recientes incidentes de violencia toda vez que la secta, reprimida por el anterior régimen de Saddam Hussein, pone a prueba su poder como mayoría política en Irak.
GIRA DE BUSH. Mientras tanto, el presidente estadounidense George W. Bush, se reunió en Tokio con el primer ministro japonés Junichiro Koizumi y le agradeció la contribución de 1.500 millones de dólares para reconstruir Irak.
Alentado por la victoria que obtuvo en las Naciones Unidas, donde el Consejo de Seguridad aprobó el jueves por unanimidad una resolución que busca conseguir más fuerzas y dinero para estabilizar a Irak, Bush emprendió una gira asiática que lo llevará también a Filipinas y Tailandia.
Lanzan la "Mecca-Cola"
PUTRAJAYA, Malasia
La bebida oficial de la décima Cumbre de la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), que se lleva adelante en Malasia, es "Mecca-Cola", un refresco "antiamericano" que aboga por disfrutar del "sabor de la libertad".
Con el lema "no bebáis idioteces, bebed algo comprometido", la lata es prácticamente idéntica a la de Coca-Cola, con el simple objeto de denunciar al "imperialismo norteamericano", según el fundador de la marca, el fran- cés de origen tunecino Tawfiq Mathlouti.
Para ello, ha presentado la bebida en el Centro de Convenciones de la ciudad malaya de Putrajaya, sede de la cumbre y donde se ha presentado la "Declaración Universal de Mecca-Cola", que aboga por un boicot absoluto a los productos norteamericanos y la consumición de bebidas "comprometidas".
La Mecca-Cola, cuyo sabor es sorprendentemente similar al de la bebida más consumida en el mundo, vendió 750.000 litros en los últimos once meses, pocos si se comparan con el billón de litros diarios que vende Coca-Cola, según dijo Mathlouti en una rueda de prensa. EFE