GUILLERMO ZAPIOLA
A partir de mañana, y durante todos los martes de octubre a las 22 horas, se repasa en el canal para abonados Europa Europa parte de la obra del maestro Franois Truffaut, uno de los nombres claves de la Nouvelle Vague francesa y, más ampliamente, de todo el cine de su país. El detalle de la programación está en un recuadro por aquí cerca, pero vale la pena examinar con algún cuidado la trayectoria de un hombre que, primero como crítico y más tarde, sobre todo, como realizador, ocupa un lugar esencial en la historia del medio.
VERTIENTES. Suele dividirse la obra de Truffaut en dos grandes vertientes, aunque ya se sabe que toda clasificación tiene algo de artificial. De un lado estarían las películas más o menos autobiográficas como la serie de Antoine Doinel, el personaje inaugurado por Jean-Pierre Leáud en Los cuatrocientos golpes, que habría de reaparecer en un episodio de El amor a los veinte años y en los largos La hora del amor, Domicilio conyugal y El amor en fuga, varios de los cuales se exhiben en este ciclo televisivo que ahora comienza. De otro, una serie de títulos que presuntamente habrían interesado al director de manera más indirecta, por motivos estéticos, ideológicos o culturales.
De hecho, sin embargo, el cine de Truffaut exhibe una unidad fundamental, y hasta hay quien se ha puesto a contabilizar de qué manera se repiten en él determinados planos (palomas levantando el vuelo en La hora del amor y La novia vestía de negro, una casa cubierta de nieve en Disparen sobre el pianista y La sirena del Mississippi, huellas de pies en Jules et Jim, La novia vestía de negro y Fahrenheit 451, una salida precipitada del lecho en La piel suave, La sirena del Mississippi y Domicilio conyugal), objetos (un juego de Los cuatrocientos golpes es recordado en El amor a los veinte años y practicado en El niño salvaje), hasta expresiones (un hombre describe a una mujer como "una aparición" en Jules et Jim, La novia vestía de negro, La hora del amor y Domicilio conyugal, mujeres abandonadas por sus maridos reconocen "con él nunca me he aburrido" en La piel suave y Domicilio conyugal, "hay cosas increíbles que son ciertas" afirman respectivamente Jeanne Moreau y Catherine Deneuve en Jules et Jim y La sirena del Mississippi).
CONSTANTES. Tras esas constantes de detalle hay permanencias más profundas. La preocupación por temas vinculados a la niñez, reflejo de la propia, conflictuada infancia de Truffaut, asoman en Los mocosos, Los cuatrocientos golpes, La piel dura, y la soledad es un rasgo compartido por Antoine Doinel, el Aznavour de Disparen sobre el pianista, el bombero de Fahrenheit 451, el Don Juan de El amante del amor, diversos niños de La piel dura, la Adela Hugo de La historia de Adela H. y otros personajes.
A lo largo de su carrera y al igual que varios de sus compañeros de generación, Truffaut esquivó el compromiso social o político expresos, una bandera que otros cineastas (Godard en algún momento) llegaron a enunciar como esencial.
Pero Truffaut unía su amor por el hombre (este hombre concreto, captado con sensibilidad y ternura, con humor y calidez) al amor por el cine, declarado explícitamente en una película completa (La noche americana) e implícitamente en todas las demás: los homenajes a Hitchcock, el cine negro o la comedia brillante en Disparen sobre el pianista, La novia vestía de negro, La sirena del Mississippi o Confidencialmente tuya, los elementos de melodrama y amor loco de La mujer de la próxima puerta, derivan de su experiencia en la butaca y de sus tiempos de crítico feroz para la revista Cahiers du Cinéma, de la que salió al igual que otros de los maestros de la Nouvelle Vague. Admirador de la tradición narrativa del cine norteamericano, ese cine le devolvería el homenaje: Steven Spielberg lo invitó a participar en el elenco de Encuentros cercanos del tercer tipo, y Paul Mazursky moldeó su Willie & Phil sobre el modelo de Jules et Jim. El ciclo que empieza mañana abarca solamente una parte de la carrera de Truffaut, pero constituye una buena iniciación a su obra.
La programacion titulo por titulo
MARTES 7. Antoine y Colette (1962), episodio dirigido por Franois Truffaut del film colectivo El amor a los veinte años, y Los mocosos (Les mistons), cortometraje de 1957, primera aproximación del cineasta al universo de la infancia.
MARTES 14. Domicilio conyugal (Domicile conjugal). Francia 1970. Con Jean-Pierre Léaud, Claude Jade. El "alter ego" de Truffaut, Antoine Doinel (Léaud), ha crecido, se ha casado y vive alguna experiencia fuera del matrimonio. Un film semiautobiográfico.
MARTES 21. El amor en fuga (L’amour en fuite). Francia 1978. Con Jean-Pierre Léaud, Marie-France Pisier, Claude Jade. La poética despedida de Antoine Doinel. Un film que incorpora fragmentos de los films anteriores de Truffaut acerca del personaje.
MARTES 28. Las dos inglesas (Les deux anglaises et le continent). Francia 1971. Con Jean-Pierre Léaud, Kika Markham, Stacey Tendeter. Un triángulo amoroso, basado en un libro del mismo autor de Jules et Jim.