SILVIA PEREZ
El viernes pasado, el zaguero de Rentistas, Diego Bonilla, tuvo una tarde muy ajetreada, pero la misma no se debió a ningún entrenamiento especial, sino con la entrega de un cuadro para participar en un concurso de pintura, en este caso organizado por el Club Naval. Bonilla llegó de la práctica de la mañana, almorzó rápidamente y se abocó a la preparación del cuadro que debía presentar antes de las 15:00 horas. Llegó a la entrega cuando faltaba sólo un minuto para que el plazo expirara, pero lo logró.
Aunque siempre le encantó dibujar y en eso se destacó tanto en la Escuela N� 250 de Parque Posadas como en el Liceo N� 18 de la Av. Millán, y también en el Liceo Bauzá, donde cursó 5� y 6�, fue recién el año pasado cuando se inclinó por la pintura: "tenía buenas notas en dibujo, pero llegó un momento en que me sentía estancado con el lápiz, sobre todo por el tema del color. Entonces, empecé a buscar un taller porque quería experimentar con la pintura, con los colores y con las diferentes técnicas. Experimenté en acrílico, pero con la ayuda del Prof. Roberto Cadenas, a cuyo taller empecé a ir, me incliné por el óleo".
A fin del año pasado participó en una exposición. Era un cuadro por alumno y el de Bonilla tuvo muy buena crítica. Luego, en julio pasado realizó su primera exposición personal. La misma tuvo lugar en "Café con Letras" y fue un éxito: "es como dice mi profesor, para que conozcan tu pintura hay que mostrarla y tanto la exposición como este concurso al que me presenté ahora sirven para eso. A la exposición llevé 12 óleos y 4 dibujos a lápiz. La exposición resultó mucho mejor de lo que esperaba. Al vernisage fue mucha gente, y en ese sentido tuvo mucho que ver el fútbol, pero también hubo interesados en comprar los cuadros. Vendí 4 y puede haber un quinto".
parecido. Según los entendidos, la obra de Bonilla tiene un parecido con la del pintor español Salvador Dalí: "recién ahora me empecé a interesar en Dalí y a leer sobre su obra. Yo no tenía contacto con su obra, sin embargo desde el principio pinté relojes igual que él, por eso siempre cuento que es sólo una casualidad".
Diego vivió toda la vida en el Prado y comenzó su carrera futbolística en el baby fútbol de River Plate. Luego pasó a Wanderers donde comenzó en Novena. Hizo allí todas las inferiores hasta que en el 98, cuando tenía 17 años, Angel Varela lo subió a Primera. Subió de la "B" a la "A", ya dirigido por Daniel Carreño, fue campeón de la Liguilla y jugó la Copa Libertadores, logrando pasar a la segunda fase, algo histórico para la institución bohemia. Sin embargo, a principio de este año quedó libre y fue contratado por Rentistas: "me dolió, sobre todo después de haber estado 12 años en la institución y teniendo en cuenta todo lo que habíamos conseguido. Volver a jugar en la "B", ha sido difícil, porque hay diferencias entre la "A" y la "B". Pero yo en Rentistas, entreno como si fuera el Real Madrid".
Bonilla tiene sólo 23 años, vive con sus padres en el Parque Posadas y no tiene inconvenientes para combinar sus dos carreras: está convencido que va a triunfar en ambas.
Un compañero desconocido
Después de su primera exposición, que tuvo lugar en el mes de julio pasado, y que fue muy promocionada, Bonilla estuvo lesionado y ausente del equipo durante tres fechas. Por lo tanto, no recibió ningún insulto de las hinchadas rivales con respecto a su otra vocación: "sé que en las transmisiones de la televisión han hecho referencia a mí como el pintor Bonilla, y alguna vez los compañeros me han homenajeado con un: ‘¡dedicate a pintar!’, pero nada más. En ese sentido, en Wanderers no había problemas porque todos mis compañeros sabían, primero de mi afición por el dibujo; y después, sobre la pintura, porque estuvimos muchos años juntos, pero en Rentistas fue diferente. Se enteraron de un día para el otro, cuando aparecí con las invitaciones para el vernisage. A pesar de que compartíamos todos los días, había una parte de mí que ellos ignoraban. Se quedaron mudos, aunque muchos fueron a la exposición. Para mí pintar es lo más normal del mundo, pero reconozco que para los demás, es raro que un futbolista se dedique a la pintura.