Ha sido oportuna la observación del dirigente nacionalista Jorge Larrañaga, al indicar que si bien el Dr. Tabaré Vázquez se ha caracterizado por criticar a los partidos tradicionales porque supone que estarían sumando voluntades sin importar si hay o no coincidencias programáticas, eso es lo que justamente hace él.
Con ofertas de cargos y candidaturas eventuales, Vázquez y sus adláteres salen a recorrer el país. En esto le resultan apoyo fundamental figuras como José Mujica y Rafael Michelini, quienes hacen largos kilometrajes con el fin de reclutar dirigentes de otros partidos. Así por ejemplo, consiguieron la adhesión al frenteamplismo del ex candidato blanco a la Intendencia de Maldonado, Ricardo Alcorta.
Larrañaga expresó: "A Tabaré Vázquez, que siempre le han importado las coincidencias programáticas, resulta que ahora no le importan tanto; no importan los métodos y promesas que se criticaron a los partidos tradicionales y llueven los ofrecimientos de cargos y candidaturas, que siempre se han denostado".
No le basta a Vázquez el presidir una organización política que está integrada por 19 grupos. Grupos que forman un amplio espectro, que va desde marxistas-leninistas partidarios de la acción directa, hasta demócratas partidarios de la economía liberal. Grupos que ya tienen buen número de problemas entre sí, con casos como la exclusión de la "Corriente de Izquierda" de la dirección del Frente Amplio, sobre la base de "razones estatutarias y reglamentarias".
No, no le basta. Ahora quiere más gente, venga de donde venga, sea como sea, pues sueña con sumar votos, con alcanzar el elusivo poder.
Claro que con un timonel así, no es raro que el frenteamplismo esté dando peligrosos bandazos y que el ex presidente de la coalición, Líber Seregni, haya expresado que la misma no está preparada para gobernar. Que dirigentes del interior fustiguen a Vázquez por su política de alianzas ocasionales, así como por su decisión de no participar en actos ni conceder entrevistas de prensa en su gira nacional.
Pero, al fin de cuentas, ¿cómo va a presentarse en público y dar explicaciones? ¿Cómo va a sentarse ante periodistas en conferencias de prensa? Sencillamente no puede. No puede, porque tiene demasiado por aclarar, demasiado por explicar, acerca de cosas que no puede aclarar ni explicar. En pocas palabras, se ha metido en camisa de once varas.