Un conductor, cuyo vehículo patinó, se convirtió hoy en la primera víctima fatal del huracán Isabel, que azota la costa este de Estados Unidos con vientos de 165 km/h y lluvia.
Desde su residencia de descanso en Camp David, y alejado de la furia de huracán, el presidente George W. Bush se movilizó rápidamente hoy para declarar zona de desastre mayor a Carolina del Norte, el primer punto del luctuoso camino de Isabel, el fenómeno que amenaza a Virginia, Washington, la capital, y Pensilvania.
La decisión de Bush implica que ese estado dispondrá de ayuda federal.
Compañías eléctricas confirmaron que 300.000 residencias en Carolina del Norte y Virginia no tienen electricidad y las autoridades advirtieron de inundaciones inminentes.
AFP