Lección a tiempo

Jorge da Silveira

La dura derrota ante Paraguay 4 a 1 no solo atenuó los efectos del gran triunfo ante Bolivia 5 a 0. Por una serie de hechos anteriores y concomitantes al partido, creó una serie de dudas que deben ser analizadas, como las virtudes de esta era Carrasco.

Ni el triunfo del domingo debió hacer pensar que seremos los Campeones del Mundo ni la derrota del miércoles significa que no estaremos en Alemania 2006. Hay que juzgar con serenidad los acontecimientos, sacar conclusiones precisas de lo visto en ambos cotejos y edificar el futuro en función de las mismas.

Carrasco hasta ahora consiguió logros importantes. Manda él, hay disciplina, nadie le va a decir lo que tiene que hacer en función de intereses, la actitud del plantel es positiva con relación a la gente y a la prensa, hay otra alegría por defender a la celeste y se juega mucho mejor cuando se tiene la pelota. Ello permite, por la actitud ofensiva del equipo, crear muchas situaciones de gol por partido y llegar con buena cantidad de hombres. El responsable de todo, lo bueno y lo malo, es él, lo que libera a los jugadores.

Lo dicho sería muy bueno que siguiera. La derrota de Asunción no debe cambiarlo.

Lo que sí se debe revisar es todo lo hecho en Paraguay.

Antes que nada debemos decir que estamos de acuerdo con la estrategia de poner cuatro zagueros y otro volante con más vocación de marca. Paraguay tiene muy buenos puntas, dos volantes laterales muy veloces con capacidad de desborde, ejecuta bien jugadas de pelota quieta y posee buenos cabeceadores para sacar partido de ellas y de las acciones en movimiento. Lo que no compartimos es hacer seis cambios de hombres para llevarla a cabo. Pudo agregar un zaguero a los tres que jugaron acá y poner otro volante junto a Sosa y Ligüera. De esa forma, con solo dos cambios, plasmaba el objetivo y no resentía el accionar colectivo como aconteció. En todo equipo hay titulares y suplentes y es poco el tiempo de trabajo para que todos puedan interpretar la idea de la misma forma.

Carrasco dijo que puso a Aguiar y a Sorondo por el juego aéreo rival. Aguiar dio todo pero no alcanzó. Su actual nivel no parece el indicado para una instancia tan difícil. En Sorondo, con muy buenos antecedentes, la objeción es la falta de competencia exigente. No jugó en todo el año en el Inter y después del desgarro en La Plata tampoco lo hizo en 56 días. Olivera está igual. No juega en su club, situación que se deberá evaluar de aquí en más con todos los que están en la mira del técnico, por la exigencia del evento. Puso a Regueiro de lateral, en un costado en el que no tenía volante de marca. Exigido, falló en dos de los goles.

Estamos de acuerdo en que si se hubieran concretado las situaciones claras de gol que se crearon se pudo ganar, dado el clima imperante en Asunción con el técnico Ruiz y el equipo. Pero no se dieron. A veces por falta de fortuna o méritos del arquero, como en el caso de Forlán. Otras por mala definición, como dos de Bueno. También cabe decir que en la jugada previa al cuarto gol paraguayo hubo claro penal contra Ligüera que el árbitro Ruiz no sancionó. Pudo ser un 3 a 2 y fue un 4 a 1. Que se hayan generado tantas chances es mérito de Carrasco. Antes no lo hacía Uruguay.

Es bueno que esto haya pasado cuando recién empieza el evento. Ahora todo depende del técnico. Si actúa con inteligencia y humildad, reconoce errores, saca conclusiones respecto a varios jugadores, su actitud previa, sus dichos, actuaciones, puede el traspié ser muy positivo. Si no lo hace, el futuro será sombrío.

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