CEIBAL REGULES
Con el triunfo de Champagnat por 29 a 23 ante Carrasco Polo comenzó la ronda final del octogonal con que se definirá el Torneo de la República.
El otro encuentro fue ganado por Pucaru, sin legar a la cancha, debido a que Old Boys comunicó de antemano que por problemas de lesiones y menguado plantel no disponía de jugadores para encarar la disputa de este torneo.
Este "República" prosigue hoy con los enfrentamientos de Cuervos y Trébol de Paysandú en la cancha de los negros, en tanto que Florida recibirá en la Piedra Alta a los Lobos de Maldonado.
Quedó para más adelante el encuentro que por esta fecha debían disputar Old Christians y Montevideo Cricket, debido a que los decanos están cumpliendo una pequeña gira por Asunción del Paraguay.
PREVISTO. El triunfo de Champagnat resultó claro y bien pudo ser por mayor diferencia de no mediar algunos momentos de juego enredado, originado en una falta de claridad en la aplicación de las reglas de juego por parte del árbitro. No fueron errores que incidieran en el resultado, pero sí determinaron la falta de claridad necesaria para que los de Punta Carretas se impusieran por disponer de una mejor alineación.
Es de tener en cuenta que los equipos no disponen de los jugadores de la selección, situación que sintieron los ganadores al perder su medio scrum y definidores en sus backs.
El ganador hizo valer el peso de sus delanteros, dominando en gran medida las formaciones fijas, preferentemente desde los lines, con buenos saques y posteriores mauls que llegaron a concretar dos tries de buen trabajo colectivo. Cuando Champagnat concertó juego de manos dio participación a muchos jugadores y en esos momentos marcó la superioridad, posteriormente consignada en el tanteador. Apoyó cuatro tries en el primer tiempo que les determinó un parcial de 26 a 17, tanteador que los hizo jugar con displicencias que le complicaron en parte el partido en el tiempo complementario.
Por el lado de Carrasco Polo dieron ingreso a un equipo muy joven que no pudo obtener la posesión de la ovalada y en consecuencia tampoco lograr avances consistentes. Siempre fue un juego preferentemente lateral que no logró superar las marcas. En algunos momentos de locura ofensiva, tan solo fue eso. Observamos una locura inconducente, sin los necesarios agrupamientos y pausas tan imprescindibles en este juego.