Río de Janeiro - Ciento treinta mil jóvenes están participando de una serie de pruebas de aptitud física desde junio en Río de Janeiro ante la promesa de la alcaldía de esa ciudad de que tomará un número aún impreciso de recolectores de basura en una fecha todavía no determinada.
El sueldo ofrecido equivale a 200 dólares mensuales y el alcalde de Río de Janeiro, César Maia, prometió que los jóvenes que ocupen los primeros lugares en la inédita selección laboral "serán llamados antes de fin de año".
Según los analistas, la cantidad de postulantes para un número no determinado de puestos de gari , la denominación popular de los recolectores de basura en Brasil, ilustra la magnitud del desempleo entre los jóvenes en este país.
En junio, cuando se conoció la convocatoria del municipio carioca, los 130 mil postulantes formaron una larguísima fila que rodeaba el famoso sambódromo de Río, frente a una de las sedes de la alcaldía.
Los postulantes están siendo sometidos a diversas pruebas sobre su resistencia y flexibilidad físicas en distintos gimnasios de la ciudad.
También es utilizada la pista de atletismo municipal porque los tests incluyen carreras de 400 y 800 metros y pruebas con obstáculos.
Los tiempos de cada uno de los postulantes son controlados por un mini ejército de empleados municipales, afectados a esta curiosa selección de personal.
"No anduve bien en la prueba de abdominales. Espero superarme en las otras pruebas", sostuvo Aline Carvalho, una robusta morena de 21 años.
En general, los jóvenes pertenecen a los sectores populares de Río y alrededores.
Algunas de las jóvenes son también madres, como Joana Almeida, quien llevó a su hijo, Ronaldo, de 2 años, a una de las pruebas.
Desde junio ya han quedado fuera de la selección laboral 124 mil jóvenes.
"Cuando termine la serie de pruebas físicas, habrá un test práctico en el que los postulantes deberán recoger basura durante 4 horas", informó Marianne Oliveira, una de las supervisores del proceso de selección laboral. ANSA