Bruselas - Amnistía Internacional (AI) pidió hoy, martes, a la comunidad internacional que presione a los dirigentes militares de la República Democrática del Congo (RDC) para que los responsables de reclutar a niños para los grupos armados de este país sean juzgados por crímenes de guerra.
AI, que presentó en rueda de prensa, en Bruselas, un informe sobre la situación de los niños soldados en la RDC, denunció el continuo reclutamiento de menores, que con frecuencia son enviados al frente como "carne de cañón" o utilizados como "esclavos sexuales".
Aunque el informe señala que es difícil saber con exactitud cuántos niños que son enrolados en las filas rebeldes, los cifra "en varios miles".
Los menores suelen ser captados en las calles o reclutados en los campos de refugiados, aunque a veces también se enrolan voluntariamente huyendo de la miseria, y después son entrenados durante "días o semanas" en zonas donde se les somete a "tratos violentos y en condiciones deplorables".
Posteriormente son enviados al frente para servir de carne de cañón y obligados a matar, violar, e incluso llevar a cabo actos de canibalismo con los cadáveres de sus enemigos, según denuncia el informe.
AI ha pedido a la Unión Europea (UE) y al Gobierno belga que presionen a los dirigentes de los grupos armados del país para que pongan fin a estos "crímenes de guerra", por tratarse de "crímenes contra toda la comunidadinternacional y no sólo contra los niños de la RDC", según dijo Veronique Aubert, investigadora de la ONG.
Asimismo, la organización ha pedido a los Quince que mantengan en el país africano personal europeo en el periodo de transición entre el desmantelamiento de la "Operación Artemisa", que finalizó el 1 de septiembre, hasta el completo desarrollo de la nueva misión de la ONU en Congo (MONUC II), encargada de mantener la seguridad en la región de Bunia.
AI quiere que la UE asegure que los 205 millones de euros que recientemente ha destinado a la RDC se inviertan en la rehabilitación de los niños soldado y en los mecanismos para llevar ante la Justicia a los acusados de crímenes de guerra y de lesa humanidad. EFE