Tomó el relevo de Sampras

NUEVA YORK | EFE

La historia del último torneo del Abierto de Estados Unidos ya tiene a dos nombres, el de Pete Sampras y Andy Roddick, como los grandes protagonistas que acapararon con su presencia toda la atención.

Sampras que lo fue en la jornada inaugural con su despedida y Roddick al conseguir la consagración después de ser el ganador de su primer título de Grand Slam.

Además ambos lo hicieron de la misma manera, mientras que Sampras, de 32 años, anunciaba el primer día, en medio de lágrimas, su adiós del mundo del tenis que dominó con 14 títulos de Grand Slam, gracias a su juego de saque y volea, Roddick lo cerró proclamándose campeón por primera vez y envuelto en llanto.

Roddick, de 21 años, fue el que hizo posible ese cambio generacional con un triunfo sin discusión por 6-3, 7-6 (7-2) y 6-3 frente al español Juan Carlos Ferrero, que sólo pudo aguantar en la pista central Arthur Ashe una hora y 42 minutos.

El nuevo campeón no tiene ni mucho menos la personalidad tranquila del joven Sampras que a los 19 años también ganaba su primer título de Grand Slam en el mismo recinto de Flushing Meadows.

Pero Roddick, bajo la dirección de su nuevo entrenador Brad Gilbert, no sólo sigue teniendo un saque ganador sino que ha conseguido mejorar en otros muchos aspectos de su juego y lo que es más importante, a saber controlar su temperamento dentro del campo.

La combinación de todos los factores, incluidas las suspensiones por lluvia, que forzaron a Ferrero a jugar cuatro partidos consecutivos en el mismo número de días, permitió a Roddick dejar de ser la promesa del futuro para ser la nueva realidad del presente.

Roddick, que dijo que todavía no se podía creer que había ganado el Abierto, reiteró que siempre tuvo la confianza de llegar algún día a ser campeón, pero era difícil de asimilar.

"Ya había venido aquí muchas veces de niño, jugué y gané el título como junior en el 2000, pero en estos momentos todavía no me puedo creer que sea campeón del Abierto y protagonista de una final que esta vez no la vi como espectador", declaró Roddick. "No se podía haber escrito un guión con un final tan perfecto después de iniciar el torneo con las retiradas de Pete y Michael Chang".

El nuevo campeón hizo su primera reivindicación al decir que ya no lo tratasen más como el futuro del tenis estadounidense sino como una realidad, mientras que se comprometía a llevar la antorcha de la promoción del deporte que hicieron los legendarios Jimmy Connors, John McEnroe, Sampras y el incombustible Andre Agassi.

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