ASUNCION | Por Jorge Savia (Enviado)
"Uruguay es una selección con un potencial ofensivo importante, pero nada más"
El edificio Curupayty, moderno, elegante, de entrada señorial y apartamentos amplios, está en una zona alta de Asunción, de modo que hablando por celular en el balcón, con la vista de la costa agreste y el viborear del río Paraguay a sus espaldas, el "Maño" Ruiz parece algo así como una postal paraguaya.
Y lo es, al fin y al cabo. Apenas se llega al Aeropuerto, después del tradicional recibimiento con música de arpas, aunque el vuelo arribe a las dos de la madrugada, el apodo —que es de origen familiar, por los abuelos que a principios de siglo vinieron desde Zaragoza a Salto— está en boca de todos. Se escucha a cada rato. No es para menos. Es el técnico de la selección de Paraguay, que después de haber ido poco menos que de galope a los dos últimos mundiales, empezó las Eliminatorias perdiendo por goleada ante los peruanos. Como tal, entonces, es el centro de la mayoría de los comentarios.
Es decir. No cuenta, para nada, su país de nacimiento y la relación con el lugar de donde viene el próximo adversario. El "Maño" es un tema absolutamente paraguayo.
—¿Cómo los dejó la derrota del otro día con los peruanos?
—Y... duele, ¿no? Pero de nada vale lamentarse. Acá el tiempo entre un partido y otro es poco, y más allá de señalarle los errores que hemos cometido, yo no puedo perderlo llenándole la cabeza a los jugadores con lo que ya pasó, ya quedó atrás, porque tengo que dedicárselo a la búsqueda de las soluciones que seguramente encontraremos para salir al frente en el compromiso con Uruguay, que es lo que tenemos por delante.
—¿Cuáles fueron los errores claves de Paraguay contra los peruanos?
—Bueno, yo a Perú lo había ido a ver con Uruguay, tanto en Lima como en Montevideo, pero este es un equipo distinto, con varios jugadores que le faltaban. Entonces, no digo que me sorprendió, porque sabía que podía tener un volumen de juego importante, pero me sorprendió, en cambio, la goleada. No es común que le hagan cuatro goles a una selección paraguaya. Yo creo que lo fundamental fue que a los mejores momentos nuestros no les supimos sacar el provecho adecuado. Es cierto, no estuvimos finos en la defensa, algo que en el fútbol actual es muy importante, y que también es algo característico del fútbol paraguayo, pero igual pienso que el resultado fue exagerado.
—Decías que el planteo de Paraguay va a ser distinto para mañana.
—Obvio, claro. Cada partido tiene una historia distinta, y nosotros vamos a tener una propuesta distinta, con un esquema diferente, y también con cambios.
—¿En la defensa, por eso que decías antes?
—Sí, pero también va a haber alguno del mediocampo hacia adelante. Uruguay es una muy buena selección, pero Paraguay tiene gente experiente, retobada, que vamos a procurar aplicarla en la búsqueda del resultado que precisamos.
—¿Cómo imaginás el partido del miércoles?
—Y... con presión para nosotros, porque tenemos necesidad de ganar. Y con Uruguay que, de pronto, va a jugar distinto, porque consiguió tener un buen resultado, tal vez jugando más descomprimido... y bueno, nosotros manteniéndonos fieles a un estilo de juego que haga que logremos lo que necesitamos.
—¿Qué es lo que tiene que cuidar Paraguay de Uruguay?
—Y... en lo posible, tiene que presionar, no dejar que se generen los circuitos futbolísticos que Uruguay produce a través de la sociedad Ligüera-Recoba, que son dos generadores de fútbol muy importantes. Arriba están Forlán, Chevantón, Bueno... son delanteros peligrosos todos. Pero yo confío en la fuerza defensiva de Paraguay para controlarlos.
—¿Y qué es lo que más tiene que explotar Paraguay de Uruguay?
—La capacidad de nuestros hombres de ataque. Tenemos gente para, futbolísticamente, hacer daño.
—¿Qué te pareció Uruguay ante los bolivianos?
—Es una selección con un potencial ofensivo importante, pero nada más.
—¿Nada más?
—Sí, que no se me entienda mal: nada más que eso, en líneas generales. Por respeto a su entrenador y al fútbol uruguayo, no debo entrar a analizar más profundamente a la selección.
—¿Pensás que Carrasco te va a venir a jugar igual de visitante?
—Es una de las preguntas que yo me hago, porque de eso va a depender un poco el planteo que yo haga. El partido pasa, si vos querés, por la postura de Uruguay. Aunque, te repito: nosotros tenemos algo muy propio, que incluso vamos a tratar de acrecentarlo.
—La Eliminatoria es un camino muy largo y este es el segundo partido. ¿Es, por lo tanto, un partido más, o es un partido clave?
—Es un partido clave. Para nosotros es importantísimo. No es vital, pero es importantísimo, porque encaminamos la Eliminatoria, nos pone en carrera nuevamente si ganamos.
—¿Sentís que te jugás algo?
—¿Decís porque es contra Uruguay?
—No, no, porque venís de perder por goleada y...
—Ah, sí; indudablemente. Los triunfos dan tranquilidad. Yo siempre digo: en fútbol el único que no tiene sustituto es el triunfo. Y en fútbol, también, es donde se tiene la memoria más corta: dura una semana. Y acá, en las Eliminatorias, ni tanto.
La señora sigue en Malvín. La hija también. El mismo, se ríe al poner énfasis en decir que "yo sigo siendo de Malvín, uno de los pocos, porque la mayoría de los muchachos del barrio son de Unión Atlética", y se pone hasta nostálgico cuando precisa que siempre llamo para saludar al Omar (Míguez) o me siento a tomar mate con el "Tornillo" (Viera) aunque vaya por un rato. Pero hoy por hoy el "Maño" es, como se le ve afuera, en el balcón del edificio Curupayty, con la costa agreste del río Paraguay a su espalda: una postal paraguaya. Por si hiciera falta alguna duda, cuando ya la puerta del ascensor se está cerrando, viene la respuesta a la pregunta de cuáles son los próximos rivales después de mañana: "Ecuador acá y Chile en Santiago. Por eso digo: terminamos con 9 puntos este año..."