El asesor presidencial Carlos Ramela aseguró anoche que se siente "honesto" y diciendo la "verdad", cuando sostiene que existe un sistema político que está "trabado", que "no funciona" y "está enfermo"; y argumentó que "las plagas" que castigaron al país y la "oposición" que enfrentó el gobierno del Encuentro Progresista "no son los únicos factores" que impidieron a la actual administración conseguir "un país transformado".
"Yo creo que el doctor Batlle representaba para el país una posibilidad histórica, única. Creo que Uruguay necesita cambiar y que hemos perdido parte de esa oportunidad", señaló Ramela al participar del programa Agenda Confidencial de Canal 12.
"Todos queríamos un gobierno histórico; todos queríamos un país transformado. Yo soy el primero en aplaudir la lista de 45 medidas que se cumplieron y que el diputado (Jorge) Barrera publicó en la Casa del Partido Colorado, y en saber que este gobierno hizo mucho y que evitó mucho más. Pero tengo que ser realista y honesto y decir que no estoy donde quería estar, que no conseguimos lo que queríamos, y que el país no está donde pensábamos que iba a estar. Me puedo quedar en la posición cómoda de decir que hay dos factores que tienen la culpa: las plagas o la oposición del Encuentro Progresista; son dos factores que tuvieron una incidencia fundamental, pero no son los únicos", advirtió.
"Si quiero tener credibilidad y superar lo que está pasando, tenemos que ser honestos y decir la verdad. Y la verdad empieza por la autocrítica. Y la autocrítica empieza por reconocer que el gobierno no pudo hacer muchas cosas", expresó.
En cuanto a los señalamientos que ha realizado sobre el Foro Batllista, en primera instancia, Ramela dijo que en una nota de octubre de 2002 en El País, reconoció el esfuerzo y la cultura de gobierno de ese sector colorado, y que le constaba "que había silenciado y matizado diferencias".
PRINCIPIOS. "Pero —dijo— eso no quita la otra verdad. Tenemos diferencias conceptuales, tenemos matices, tenemos distintos puntos de vista. Y esos puntos diferentes son los que marcaron el comienzo del gobierno. Y crearon las trabas. Como también las tenemos con el Partido Nacional. Lo señalé y también se agraviaron. Es cierto que hay diferencias con el Partido Nacional, que no tiene un grupo, tiene cuatro. Y el que supuestamente era más afín, fue con el que más discrepamos".
Y agregó: "Pensamos distinto con el Foro Batllista en la visión del Estado, en los tiempos para cambiar el Estado, en el comercio exterior y el posicionamiento exterior del país. (El ex embajador Alvaro) Diez de Medina se preguntó qué utilidad tenían las denuncias que Ministros de la Lista 15 hicieron sobre antecesores suyos foristas. Para nosotros, más allá de si las denuncias fueron correctas —que no puedo juzgar porque no conozco los casos en detalle—, el tema de hacer una denuncia o no, o de marcar algo que está mal, no pasa por una utilidad política. Pasa por un problema de lo que es moral o no es moral. No vivimos más en las familias ideológicas. Vivimos en las familias de principios. Hoy el mundo es pragmático. Y es horrible dejar pasar cosas que estén mal porque hay que tomarlas como la lógica normal de la política. Y mucho más horrible todavía, es decir: ‘esto lo denuncio porque es de mi color y aquello no denuncio porque es del color del otro".
"Ni me callo, ni me voy", dijo Ramela. Y señaló que tenía "el derecho y el deber de hablar". Y cuestionó la "radicalización" y la "intolerancia" de actores del sistema político que no resisten las críticas.
"Si lo dice Ramela le cortan la cabeza, y si lo dice (Ruperto) Long, alguien se para y se va de la reunión", expresó, aludiendo expresamente a la partida de Luis Alberto Lacalle de una charla que brindó el ex candidato blanco a la IMM.