NUEVA YORK - El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas aprobó hoy por unanimidad una resolución promovida por México para proteger a quienes realizan tareas humanitarias en zonas de conflicto, pese a la reticencia de Estados Unidos.
Esta resolución establece que los ataques "voluntarios e intencionales" contra el personal en misiones humanitarias o de mantenimiento de la paz, constituyen "crímenes de guerra" y su votación ocurre a una semana del atentado contra la sede de la ONU en Bagdad, que costó la vida a 23 personas.
El portavoz de la cancillería mexicana, Allan Nahum, expresó que su país estaba "muy contento porque el objetivo principal de esa resolución era que obtuviéramos un documento con la suficiente fuerza para dar a los trabajadores humanitarios en las zonas de conflicto la protección que necesitan en estos casos".
Agregó que el trabajo del embajador de México en la ONU, Adolfo Aguilar Zinser, fue "crucial" para lograr que el Consejo de Seguridad aprobara la resolución.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, se empeñó en presenciar la sesión y en una breve alocución subrayó que deseaba que fuera aprobada por unanimidad.
Tras varias diferencias diplomáticas, esta resolución no hace referencia a la Corte Penal Internacional (CPI), cuya autoridad Washington rechaza y que figuraba en el proyecto inicial presentado en mayo pasado por México.
Estados Unidos estaba preocupado por una primera formulación que habría permitido, según ellos, calificar como tales toda forma de ataque contra personal humanitario.
Al respecto, el canciller mexicano Ernesto Derbez había negado horas antes que existiese un conflicto por la diferencia de opiniones entre su país y Estados Unidos en el Consejo de Seguridad, respecto a la iniciativa.
El embajador estadounidense ante la ONU, John Negroponte, destacó en una intervención tras el voto que esta resolución "no creaba en sí misma nuevas obligaciones internacionales legales pero presionaba sobre todo a las partes concernidas a aplicar las reglas existentes".
Negroponte también destacó un párrafo de la resolución "reafirmando la regla general, según la cual el personal humanitario y de las Naciones Unidas debe respetar el derecho de los países en los que intervienen".
Más temprano, un diplomático que participó en las negociaciones confirmó que la referencia a la Corte Penal Internacional, considerada "inútil" por Estados Unidos, había sido suprimida del proyecto de resolución.
Agregó que sólo quedaba una objeción estadounidense tendiente a evitar que los ataques contra trabajadores humanitarios fueran automáticamente calificados de crímenes de guerra.
La fuente subrayó que "la señal enviada por la manifestación silenciosa del personal de la ONU fue bien recibida".
Más de 2.000 empleados de la ONU, incluido el secretario general Kofi Annan, rodearon en silencio el edificio de la organización durante unos veinte minutos para rendir homenaje a los muertos en el atentado contra la sede de la ONU en Bagdad.
Annan, dirigiéndose a la prensa tras la votación dijo a su turno que esta resolución constituía una "mejora", pero que lo más importante "es que está acompañada por acciones".
"Esta resolución permite a los gobiernos actuar (contra quienes atacan al personal humanitario) y trabajar con nosotros para que ellos sean protegidos del peligro", dijo.
"Hay que reforzar la obligación de tomar todas las medidas posibles para proteger a los que trabajan bajo la bandera azul (de la ONU) y para llevar ante la justicia a los que los atacan", dijo el secretario.
AFP