Por Ceibal Regules enviado en Argentina
Los Pumas reciben a los Teros en la segunda fecha del Panamericano, en tanto que Canadá y Estados Unidos se enfrentarán como preliminar de la doble jornada prevista para hoy, a partir de las 17.30 horas, en la cancha del Club Atlético San Isidro de Buenos Aires.
Los Pumas vienen de ganar ampliamente por 42 a 8 ante EEUU en la fecha inaugural, mientras que los Teros, fueron superados 21 a 11 por Canadá.
Los dueños de casa son los favoritos para obtener el título panamericano por quinta vez, siendo esta la oportunidad en que mayor distancia se nota en la capacidad técnica de Pumas con referencia a Uruguay, Estados Unidos y Canadá, los otros tres equipos participantes.
El historial de enfrentamientos entre argentinos y uruguayos muestra que se enfrentaron con sus selecciones en 35 oportunidades desde que se formó la Unión de Rugby del Uruguay en 1951. Justamente en ese mismo año se enfrentaron ambos con triunfo para los albicelestes por 62 a 0. En el transcurso de medio siglo los Teros tan solo en dos oportunidades estuvieron casi por llevarse el triunfo. En 1979 en Chile, por el X Sudamericano, siendo Jorge Zerbino el capitán, el resultado fue de 19 a 16. Luego en 1993 con Diego Ormaechea de capitán, en el XVII Sudamericano, se vivió aquella jornada donde el numeroso publico, presente en el Parque Central, vibró con el 10 a 19 que bien pudo ser distinto de no mediar descontroles, la mayoría de ellos provocados por los Pumas que se vieron superados por los delanteros celestes.
Hoy todo es diferente, los celestes tienen la mira puesta en la Copa del Mundo y en consecuencia aún no están en la plenitud competitiva que técnicos y jugadores pretenden alcanzar. Sin perjuicio de esto será el partido más duro que afrontarán antes del mundial. Los delanteros tendrán que marcar el ritmo, obtener sus saques con la mayor claridad posible para que los medios lancen al equipo. Todo esto tomando como base del accionar de una defensa necesariamente muy controlada, con el máximo de concentración de todos los jugadores, donde cualquier error se pagará en el tanteador adverso y exigiendo efectividad a los pateadores de cancha y a los palos contrarios.
Para los Pumas también será interesante la oportunidad de enfrentar a su tradicional rival, que los exige en las formaciones fijas y al cual no le pueden dar ventajas porque les desordena el esquema que ellos pretenden llevar adelante.