Martín Ligüera: el hombre de Carrasco

| "La gente está ilusionada: ahora saben que todos los partidos son ganables"

SILVIA PEREZ

Faltan 10 días para el debut de Uruguay en las Eliminatorias y la preparación llegó a su fin. Martín Ligüera es el jugador que mejores puntajes ha conseguido a lo largo de los partidos amistosos disputados durante la era Carrasco y se ha convertido en el símbolo de esta renovada selección uruguaya. Este parece ser el mejor momento de su carrera desde que comenzó en el Quilmes de Florida. Estuvo muchos años en Nacional, jugó en Cerro y en Defensor Sporting, pero fue cuando llegó a Fénix en el 2002, de la mano de Carrasco, que explotó futbolísticamente. Por eso, para muchos Martín es "el" hombre de Carrasco en la selección. Pero más allá de creencias y opiniones no se puede desconocer que Ligüera es uno de los que más conoce la idea de Carrasco, idea que además, interpreta a la perfección.

De todos modos, nada de eso parece afectar al futbolista, quien permanece tan tranquilo y humilde como siempre. Ayer por la tarde, Ligüera estaba, como siempre, en la casa de su novia Lucía, mirando por televisión el partido de básquetbol entre Argentina y Brasil por el Torneo Preolímpico. Hizo un alto en su pasatiempo para analizar cómo llega la selección al debut frente a Bolivia: "el grupo está muy bien, muy motivado por la forma en que está jugando los partidos, siempre con posibilidades de ganar ante cualquier rival, como pasó con Argentina, que es uno de los mejores del mundo. La idea de Juan (Carrasco) ya está entendida por todos los jugadores que han sido citados y eso es muy importante, sobre todo teniendo en cuenta que en las Eliminatorias sólo se cuenta con 5 o 6 días para trabajar antes de cada partido. Creo que llegamos bien al partido con Bolivia. Seguramente va a ser un rival que va a venir a meterse atrás, pero con todas las jugadas que tenemos nosotros, va a ser un buen partido. Todos sabemos de la importancia que tiene y somos conscientes que ese día no puede haber errores. Además, enseguida jugamos con Paraguay, pero es mejor que así sea, porque si te va bien estás motivado para el segundo partido y si tenés la mala suerte de que no te vaya bien, enseguida tenés la posibilidad de una revancha.".

El partido frente a Argentina no era uno más. Se jugaba contra una de las mejores selecciones del mundo, con todas sus figuras y en Italia, sin embargo, Ligüera no arrancó jugando: "obviamente que todos teníamos la ilusión de jugar, pero cuando Juan decidió poner a ese equipo, enseguida comencé a apoyar desde afuera". Ligüera tampoco se siente titular para el debut del 7 de setiembre: "él habrá sacado sus conclusiones y pondrá el equipo que mejor funcione. La ilusión está, es obvio. Sé que tuve buenos rendimientos y siempre me apliqué a lo que Juan me pide: que habilite a los delanteros, que llegue al área a definir y que en las jugadas esté ubicado donde debo. Estoy conforme porque fui aplicado siempre, pero la decisión es de él".

A pesar de sus 22 años, Ligüera es muy casero, por lo tanto, como casi no sale, no ha tenido la oportunidad de recibir el apoyo y la adhesión de los aficionados: "no soy de andar mucho en la calle, pero por lo que me cuentan la gente está muy ilusionada, y ojalá podamos darles una alegría en este momento tan difícil. Creo que ahora sienten que todos los partidos son ganables. Antes si teníamos que jugar con Argentina sentían que era un partido que se iba a perder, en cambio ahora saben que tenemos posibilidades de ganar como pasó en Florencia".

Ligüera, al igual que sus compañeros, está deseando que llegue el momento del debut y la ansiedad es cada vez mayor: "esto que me pasa es algo soñado. Saber que voy a tener un lugar en la selección es muy lindo y también una gran responsablidad, pero sé que también tengo que rendir en mi club, porque eso te ayuda a estar en la selección".

El "Chino" les hizo soñar con el futuro

Aunque muchos pueden imaginarse cierta rivalidad entre Martín Ligüera y Alvaro Recoba, nada más lejos de la realidad: "me entiendo muy bien con el ‘Chino’. Es fácil jugar con él, tiene cambio de ritmo, te mete pases de 40 metros y juega de primera".

Pero el entendimiento entre ellos no se da sólo dentro de la cancha, y prueba de ellos es que cuando estaban en Italia, el "Chino" invitó a su casa a dos de sus compañeros de la selección Horacio Peralta y Martín Ligüera: "después del partido teníamos un día libre y nos invitó a su casa, ¡se pasó! Yo nunca había tenido trato con él, pero ahora está naciendo una linda amistad. Vive en Como, en un lugar alto, con el lago debajo. Nos sacó a pasear por la zona, que es muy hermosa y de una gran tranquilidad. Pasamos muy bien, y después nos llevó al aeropuerto para llegar a tiempo a tomar el vuelo de regreso. ¿Quién no sueña con un futuro así? Todos los jugadores esperan llegar a donde está él, pero antes hay que pasar por muchas cosas y todo eso hacerlo bien".

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