Alegre, pero no tanto...

Eduardo "Lalo" Fernández

En menos de dos semanas comienzan las Eliminatorias, que durarán casi tres años. Es una eliminatoria fantasiosa y para países como el nuestro de jugadores nómades todavía peor. Ni soñar con preparar un equipo y no moverlo, mecanizarlo, automatizarlo; a pesar de ser todo de largo aliento no cabe otro trabajo que el de plazos inmediatos. Por eso es que las miradas deberán converger sobre Bolivia y Paraguay, lo que viene después será después...Y para colmo los partidos están separados por 3 días, el primero de local y el segundo de visitante, lo que da pie para pensar que el sistema no será el mismo en ambos partidos, ya que de local tiene que ganar y de visitante pelear con gran cautela e inteligencia por lo menos un punto.

De acuerdo con lo visto en las prácticas, en donde hubo formaciones distintas, no se alcanza a vislumbrar cuál es el camino que tomará el D.T. En términos generales no hubo sorpresas, fue mejor atacando que defendiendo debiendo tomarse en cuenta seriamente el partido último frente a Argentina, algo con la Sub 23 del mismo país y en tono menor Corea y Perú, siendo intrascendente lo de Camerún e Irak. Los argentinos tardaron en darse cuenta qué hacía el rival, lo que permitió a los celestes sorprender por 10 o 15 minutos al comenzar el partido. Pasar de primera, rotar, tocar rápido en el mundo del fútbol hace rato que se practica, pero por estas fronteras causa asombro. Lo hecho está bien, hay una intención de llegar en base a pases, sin jugar por arriba aunque a veces se abusa del toque en situaciones de definición. Lo que hasta ahora no conformó fue el medio, ya que estos equipos uruguayos no quitan la pelota y la agarran cuando la pierde el rival. El único que mete algún suelazo es Sosa, el que por los enormes espacios que tiene que cubrir no siempre llega; los demás corren al lado de los que atacan y no se deciden a encarar porque no lo sienten, es una virtud que se lleva en la sangre. El fondo tampoco ofrece seguridades con laterales inventados y sin ayuda de los volantes. Nada está claro salvo que Uruguay tendrá que atacar, incluso ante Paraguay ya que después de lo visto no parece saber aguantar un resultado. El técnico argentino declaró que Uruguay tiene un juego "rápido y alegre" definición que nos hace pensar en qué tipo de alegría. Las de Bielsa no son las mismas que las nuestras. Ojo que en fútbol las alegrías las dan sólo las victorias, y estas se consiguen con los dientes apretados. Un equipo uruguayo sin ceño adusto será muy alegre pero no parecerá uruguayo, al margen de que ataque y que lo haga muy bien.

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