CHILLÁN, Chile - El presidente chileno, Ricardo Lagos, aseguró hoy que no está "para administrar nostalgias del pasado", al evocar los desencuentros que culminaron en el golpe de Estado que encabezó el general Augusto Pinochet el 11 de septiembre de 1973.
Al concurrir a una ceremonia en homenaje al Libertador Bernardo O Higgins, junto al comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, en Chillán, 370 km al sur de Santiago, Lagos admitió que se debe recordar la historia del país, pero que su obligación es pensar en los chilenos del futuro.
"Sabemos que esos temas los vamos a resolver como siempre en Chile, a través de cómo funcionan las instituciones. No le sacamos el bulto al problema, lo enfrentamos como lo hacemos los chilenos. Pero como presidente no estoy para administrar nostalgias del pasado, como dije cuando asumí el mando", aseveró Lagos.
El mandatario coincidió de esta manera con el discurso del comandante en jefe del Ejército, general Juan Emilio Cheyre, quien pidió "desterrar las visiones antagónicas", en una indirecta alusión a los próximos actos por los 30 años del golpe militar que instaló la dictadura de Pinochet.
Lagos destacó que las palabras de Cheyre, quien llamó a la unidad nacional, encarnan la doctrina de su gobierno, que es dejar que las instituciones funcionen.
AFP