Daniel Gutiérrez, el presidente de la Federación Ciclista vibró, como es lógico, con la actuación de Wynants: "no sé por qué pero tenía algo que me decía que a Milton le iba a ir muy bien. Es más, antes de la carrera le dije que en una de esas podía hacer lo mismo que el canadiense Watson en los Panamericanos de Mar de Plata: ganar en la prueba por puntos y después en la de ruta. Estaba seguro que era capaz de lograr algo así; por eso se lo hice acordar. No me equivoqué".
Luis "Tamango" Martínez fue, en cierta medida, responsable directo del triunfo de Wynants, y al final de la prueba también exteriorizó su enorme alegría: "en la décima vuelta de la carrera me acerqué a Milton y le dije que le diera para adelante. Espero que esto que consiguió Milton sirva para que el ciclismo vaya por el buen camino".
Agustín Margalef fue el otro compañero de Wynants y estaba loco de contento por la victoria del amigo: "todo lo fenómeno que es Milton arriba de la bicicleta, también lo es en el trato diario, como persona. Me pone muy feliz que haya ganado las dos medallas, se las merece. La verdad es que me da mucha rabia cuando se dice que lo suyo es casualidad. Wynants es uno de los mejores ciclistas del mundo y tiene bien ganadas estas dos medallas".
Alfredo Hugo Skrycky, el técnico celeste, dijo: "esto no me lo esperaba. Si bien era un circuito duro, era apto para los ciclistas uruguayos. Todavía no tengo claro lo importante que es este triunfo, no lo pensé. Pero después de esto me voy, tiro la gorra. Ahora hay que disfrutar. Este triunfo es de todos, no es sólo de Milton".