La visita del presidente de Venezuela, Hugo Chávez a Uruguay estuvo pautada por un encendido discurso contra el ALCA (Area de Libre Comercio en las Américas) y por su marcado interés de destacar que "nuevos y fuertes vientos soplan en América del Sur", en referencia a los gobiernos de Argentina y Brasil.
En el discurso que pronunció en Aladi, el mandatario aseguró que no hay integración posible en el marco del neoliberalismo. "La integración sudamericana con la norteamericana, tal como está planteada, sería firmar el acta de defunción de nuestros pueblos, de nuestros hijos y nietos (...) un pasaporte al quinto infierno", ilustró.
Dio como ejemplo el caso de Argentina "donde hasta hace poco se decía que iba directo al primer mundo, porque le aplicaron la fórmula mágica del neoliberalismo y se fue al quinto infierno sin escala".
Advirtió además que el neoliberalismo "es nefasto y pretende borrar toda soberanía, toda diversidad y todo Estado".
En un gesto repentino extrajo del bolsillo de su saco un pequeño libro de apenas 10 centímetros, la Constitución de Venezuela aprobada durante su mandato. "Ante los neoliberalistas saco la constitución y cual si fueran vampiros se las muestro como la cruz y ellos se retuercen", relató en un tono casi jocoso.
Aseguró que su país no va a firmar el tratado del ALCA, porque para hacerlo habría que consultar por referéndum a toda la población. Agregó que lo que Venezuela pide es que se discuta el tema, porque según entiende el libre comercio no es el único camino para la integración. "Muchos han dicho ‘Chávez está loco’ y no me molesta, pero yo creo que el neoliberalismo es una locura".
ALTERNATIVAS. En cambio, Chávez plateó varias posibilidades de integración entre los países de América del Sur, aunque precisó que primero es necesario lograr una integración económica, social y territorial a la interna de cada nación.
Propuso la creación de lo que denominó Petroamérica y después le cambio el nombre por Petrosur, que sería una empresa multiestatal que reuniría a los productores y procesados de derivado de petróleo de América del Sur.
Advirtió además que "si en el Norte (por EE.UU.) se molestan. Qué nos importa, que se irriten en Washington si nosotros somos libres". Llamó además a la formación de un Fondo Financiero Latinoamericano que permita dar crédito y microcrédito a quienes lo necesitan.
Señaló que podría instrumentarse un fondo si se dejara de pagar una porción de la deuda externa, que estaría destinado a atender a los países más sumergidos.
Calificó al Fondo Monetario Internacional de "nefasto" y dijo que "no puede estar mandando dentro de países soberanos".
BOLIVARIANO. Mencionó en reiteradas ocasiones a Fidel Castro, y elogió su labor en Cuba. Sin embargo precisó que el no es comunista ni castrista y se autodefinió como "revolucionario, bolivariano y cristiano". Añadió "yo a Fidel lo he hecho cristiano. en tan largas charlas que tenemos, él me contó que tuvo educación jesuita".
Por otro lado, le envió un saludo a Liber Seregni, a quien llamó "soldado de este pueblo que supo enfrentar a los gorilas". Dijo además que es necesario "reivindicar el papel libertador de las Fuerzas Armadas que se convirtieron en fuerzas de ocupación y fueron odiadas por el pueblo a pedido de las oligarquías". "Hoy Venezuela ama a sus soldados y antes les temía", agregó. Recordó que años atrás cuando se iniciaba en la presidencia e iba a las convenciones internacionales solía sentirse solo, pero que esa situación a cambiado. "Ya no nos sentimos en solitario como cinco años atrás los vientos soplen y no son nuevos vientos son viejos vientos que hoy crecen con fuerza".
CON HIERRO. Por la tarde, el vicepresidente, Luis Hierro, planteó a Chávez el interés de recuperar para los quesos uruguayos el mercado venezolano, al cual se llegaron a exportar 20 millones de dólares anuales.
Fuentes oficiales dijeron que se hizo notar al mandatario que su país viola convenios de Aladi vigentes y que además, las empresas compatriotas tienen problemas para cobrar sus ventas.
Agregaron que también se pidió a Chávez que su país adquiera leche en polvo de Uruguay, ya que su nación está comparando ese producto, a igual precio y con mayor costo de flete, a Nueva Zelanda.
¿Qué es Ancap?
"¿Qué es Ancap?". De esa manera, el presidente de Venzuela, Hugo Chávez, respondió a la consulta de si tenía agendado reunirse con autoridades de Ancap durante su visita a Uruguay.
Chávez aseguró no tener ninguna reunión agendada y dejó al descubierto su desconocimiento de la empresa estatal uruguaya. Sin embargo, minutos después sus asesores le alcanzaron una hoja con algunos datos y dijo entonces que ya que tiene una refinería podría integrarse a su proyecto de Petrosur. Señaló además que estaba dispuesto a hablar con las autoridades de Ancap, si se lo solicitaban, y a venderle el petróleo que haga falta con el descuento que está aplicando a otros países de la región, del orden de un 20%.
Una agenda llena de vaivenes
La llegada de Chávez a Uruguay tuvo sus idas y vueltas. Primero se anunció que vendría el 16 de agosto y a los pocos días de advirtió de la postergación de la visita. Al día siguiente, se corrigió lo dicho y se avisó nuevamente de su llegada. Además, se lo esperaba para la noche del 15 de agosto y finalmente llegó en la mañana de ayer, por lo cual la agenda se retocó varias veces afectando los horarios de sus reuniones.
La gente que lo esperaba para saludarlo también fue rehén de esos vaivenes. Las primeras fueron unas 10 personas que para verlo debieron esperar por más de una hora en la puerta del edificio de Aladi, donde dio la conferencia. Su único aliciente fueron las banderas venezolanas que les entregaron funcionarios de la embajada.
Más tarde, sobre las 15 horas, varios cientos de personas se concentraron en la explanada municipal, donde se reuniría con el intendente Mariano Arana, quien le entregó las llaves de la ciudad. Pero el encuentro se retrasó y cuando les avisaron que tendrían al menos una hora más de espera, muchos se retiraron. Es que Chávez no pudo diferir su reunión con el vicepresidente Luis Hierro, el cual fue el único momento de la agenda que se desarrolló como estaba previsto, a las 16 y 30. El resto de la agenda, en cambio, estuvo pautada por el retraso.