Se agravan diferencias entre Kirchner y su vice Scioli

| El jefe de gabinete admitió que hay "sorpresa" por las declaraciones de Scioli, las que calificó como "singulares"

BUENOS AIRES | AP

En una semana movida, que incluyó la anulación de leyes de amnistía a ex militares y la detención de ex jefes guerrilleros, Néstor Kirchner se topó con un frente de tormenta: las agudas declaraciones del vicepresidente Daniel Scioli.

Las discrepancias comenzaron a mitad de semana cuando Scioli fustigó la decisión de la Cámara de Diputados de sancionar un proyecto que anula las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, que pusieron fin a los procesos judiciales contra los represores de la dictadura (1976-1983). La iniciativa aún deberá ser analizada y aprobada por el Senado para entrar en vigencia.

"En un país en serio las leyes no se anulan", gritó Scioli a los cuatro vientos causando gran conmoción.

No era para menos. La anulación de los beneficios legales de los que hasta ahora han gozado los entonces represores es una de las premisas de Kirchner, que busca cerrar definitivamente las heridas de la "guerra sucia".

Para calmar los ánimos, varios funcionarios salieron a desmentir una pelea interna en el gobierno.

Pero sus explicaciones resultaron poco convincentes.

"No tiene que haber tremendismo, no se coincide y punto", dijo ayer el ministro del Interior Aníbal Fernández.

Pero eso no fue todo. Cuando todavía sonaba el estruendo provocado por las declaraciones sobre las leyes exculpatorias, Scioli puso nuevamente el dedo en la llaga al sostener que un aumento en las tarifas de los servicios públicos es inevitable.

DISPUTA. Desde la devaluación del peso en enero de 2002 las concesionarias de servicios reclaman un ajuste tarifario argumentando que están endeudadas en dólares y cobran en devaluados pesos.

Kirchner ha sido terminante al respecto: no concederá un aumento a las empresas que, según dice, se enriquecieron durante la década pasada y no cumplieron las inversiones pactadas en sus contratos ni permitirá que el peso caiga en los consumidores, cuyo poder adquisitivo va en constante disminución.

Finalmente, al gobierno no le quedó otra alternativa que reconocer la conmoción interna.

"No hay malestar con el vicepresidente sino sorpresa por sus declaraciones, porque nos parecieron singulares", dijo el jefe de gabinete de ministros Alberto Fernández.

"No reflejan claramente lo que piensan Kirchner y sus ministros", agregó en declaraciones a una radioemisora.

La pelea ente Kirchner y Scioli evoca el mal recuerdo de la lucha interna que marcó el gobierno de Fernando de la Rúa provocando la renuncia de su vicepresidente y precipitando la crisis política que lo llevó a abandonar la presidencia en diciembre de 2001.

Busca marcar presencia

BUENOS AIRES. El vicepresidente argentino, Daniel Scioli, "peleará por un rol activo en el gobierno", anticiparon ayer fuentes allegadas al funcionario, tras los roces que surgieron esta semana con el presidente, Néstor Kirchner, en relación con el aumento de tarifas y la nulidad de las leyes de impunidad.

Scioli "no cultiva el perfil bajo" y "peleará por un rol activo" en el gobierno, confiaron allegados al vicepresidente, quien esta semana hizo públicas diferencias con el primer mandatario al cuestionar la nulidad de las leyes de perdón para militares que violaron derechos humanos y anunciar un aumento de tarifas para octubre.

"No es un vice a la vieja usanza. No es opaco, no le tiene miedo a los medios. Es franco, frontal", describen los colaboradores más cercanos al vicepresidente, quien desde que asumió el cargo se diferenció varias veces del presidente.

Sin embargo, las fuentes aseguraron que "Scioli y el presidente se complementan", aunque admitieron que "ambos tienen perfiles fuertes". ANSA

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