Con un fútbol asociado de alta categoría y con vocación constante de ataque, Uruguay goleó 5-2 a Irak y se consagró campeón de la Copa de la Paz que se disputó en Irán.
Si bien a Uruguay le costó entrar en el partido, porque los iraquíes efectuaron un correcto despliegue físico y un certero control del balón, desde el mismo momento que Martín Ligüera se convirtió en el eje del equipo, el panorama cambió abruptamente.
El minuto 31 cambió todo. Uruguay elaboró una acción colectiva sencillamente extraordinaria. Nació en Bruno Silva, siguió con un taco espectacular de Carlos Bueno y una estupenda definición de Martín Ligüera.
La apertura del marcador no trajo como consecuencia un cambio de actitud de los celestes. Por el contrario, el entrenador decidió sacar a Horacio Peralta (no había tocado una pelota) y poner a Nicolás Vigneri.
Ligüera abrió el juego hacia Estoyanoff, que se había volcado para ese costado, y éste se la cedió a Bueno a la puerta del área. El número 19 hizo la pausa y lo dejó a Ligüera de cara al gol. El volante definió con la misma tranquilidad y efectividad que en el primer tanto, por lo que Uruguay a los 35 minutos de juego se puso 2-0 arriba.
El segundo tiempo comenzó diferente a la primera mitad. Uruguay fue el gran protagonista del encuentro y amenazando con aplicar el golpe de gracia. Sin embargo, a los 58 minutos apareció una equivocación en el fondo celeste, Cristian González se dejó ganar la espalda, y Hisham Fayyadh convirtió ante la salida de Gustavo Munúa.
El gol revivió el espíritu de los iraquíes, los que pasaron a buscar el empate por adentro y por afuera. El conjunto de Carrasco vivió allí sus peores minutos. El drama duró exactamente ocho minutos, porque a los 66 llegó otro golazo celeste. Ligüera y Bueno cambiaron los roles pero la jugada fue también digna del mejor elogio. El volante de Fénix habilitó al delantero de Peñarol y este engañó al arquero al ingresar al área y rematar de pierna derecha cuando parecía que iba a definir con la izquierda.
El 3-1 derrumbó las ilusiones iraquíes y liquidó el pleito. Pero Uruguay siguió buscando más goles. El caño le negó el cuarto a Ligüera, pero nada ni nadie pudo frenar a Fabián Estoyanoff a los 70 minutos. Su electrizante pique y su certera habilitación fue aprovechada por Bueno que ingresó por el centro del ataque. ¿El resultado? Uruguay 4 a 1 y con otro gol para aplaudir.
Ni siquiera goleando, asegurándose el trofeo y el premio de 50.000 dólares, el elenco de "JR" aflojó las revoluciones. Producto de ello, y de un grueso error del árbitro que "compró" el invento de Estoyanoff, Ligüera anotó de penal a los 81 minutos el 5-1.
Otro invento del juez, al sancionar un penal inexistente, permitió que la goleada terminara 5-2.
En resumen, otra soberbia producción de Uruguay, en especial por la firme decisión de ir en forma constante y con mucha gente sobre el arco rival.
Más que Bueno lo de Ligüera
MUNUA: Prácticamente no tuvo trabajo y en el primer gol de Irak no tuvo culpa.
ROMERO: Cumplió con su tarea, sin mayores inconvenientes.
LAGO: Fue uno de los más seguros en el fondo.
GONZALEZ: En el primer gol iraquí le ganaron la espalda y no pudo controlar al autor de la conquista. De todas formas, fue importante en la marca y también se animó a tirar al arco de larga distancia.
SILVA: Volvió a destacarse en el lateral izquierdo y se proyectó al ataque. De sus pies nació la jugada que terminó en el primer gol uruguayo.
DIOGO: Algo impreciso en los pases en el primer tiempo, luego se afianzó y jugó un buen partido. Cuando salió Romero pasó a jugar de lateral y cumplió.
SOSA: Como es su costumbre, fue un baluarte en el mediocampo.
LIGUERA: El mejor jugador de la cancha. Esta vez no sólo movió los hilos del partido, lanzando precisos pases, sino que convirtió tres goles. Los dos primeros, en combinación con Bueno, surgieron de excelentes y trabajadas jugadas.
ESTOYANOFF: Hizo un gran despliegue, y fue solidario colaborando con el resto del equipo.
BUENO: Gran actuación. Le dio los pases de gol a Ligüera en los dos primeros goles, en uno se la colocó exacta de taco y en el otro lo esperó. Por si fuera poco, también convirtió dos de su cosecha, definiendo notablemente con una tranquilidad que es nueva en él y le sienta a las mil maravillas.
PERALTA: Estuvo muy bien marcado y no gravitó; fue sustituido a la media hora de juego.
VIGNERI: Estuvo siempre cerca del arco rival, acompañando el ataque de sus compañeros.
CURBELO: Cumplió corriendo y marcando cuando sus compañeros ya no tenían piernas.
BROLI: Se acompasó al resto.
BARBAT: En el penal no pudo hacer nada; luego tapó bien un ataque iraquí.
11
Son los años que pasaron desde la última vez que Uruguay hizo 5 goles en el exterior: fue el 23 de agosto de 1992, ante el Recreativo de Huelva, en España, por el Trofeo Colombino.
Día y noche
La capacidad goleadora que ha mostrado el Uruguay de Carrasco no deja de provocar cierto asombro. Y no es para menos. Tres goles por partido de promedio no es poco; además, en los dos cotejos jugados en Irán los celestes anotaron 9 goles, mientras que para convertir la misma cantidad en la pasada Eliminatoria debieron jugar 8 encuentros.
Performance
Partido Resultado
Uruguay - Bolivia 1-0
Uruguay - Paraguay 0-1
Uruguay - Chile 2-1
Uruguay - Brasil 1-1
Uruguay - Venezuela 3-1
Uruguay - Perú 0-0
Uruguay - Colombia 0-1
Uruguay - Ecuador 4-0
En la última Eliminatoria, Uruguay convirtió 9 goles en 667 minutos, lo que da un promedio de un gol cada 74 minutos. En Irán hizo 9 goles en 171 minutos lo que da un promedio de un gol cada 19 minutos. Obs.: En las Eliminatorias el noveno gol lo hizo Gabriel Cedrés a los 37 minutos del partido ante Ecuador.
En azul
CORRECCION - Uruguay ganó el premio Fair Play: sólo le mos
traron una tarjeta amarilla y fue a Munúa, ante Camerún, por demorar el juego.
MEJOR - Martín Ligüera fue distinguido por la organización de la Copa de la Paz como el mejor jugador del torneo.
GOLEADOR - Carlos Bueno fue el goleador del campeonato: anotó 4 tantos.
POSICIONES - Uruguay fue el campeón de la Copa de la Paz, mientras que Irak terminó segundo, Irán tercero y Camerún cuarto; ayer el local derrotó por 4-1 a los cameruneses.
CAPITAN - Fiel a su anunciado estilo de rotar el capitanato, en la víspera Carrasco le dio esa responsabilidad a Bruno Silva. Luego fue Ligüera el que tomó la responsabilidad, cuando fue sustituido el lateral danubiano.