Francia: ola de calor habría causado hasta 3.000 muertes

El Gobierno francés y su primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, se han movilizado para combatir los efectos de una ola de calor sin precedentes en el país cuando las autoridades sanitarias hablan de epidemia y cifran en hasta 3.000 los muertos.

Raffarin interrumpió hoy sus vacaciones en la estación de montaña de Cambloux (centro-este) para presidir una reunión de coordinación de las labores sanitarias en la que se decidió extender a todo el país el "plan blanco", previsto para casos de catástrofe.

El dispositivo, que implica la movilización de todos los recursos sanitarios en caso de una emergencia nacional, había sido activado en la tarde de ayer por Raffarin en la región de París, la más afectada, pero no la única, por la mortalidad excepcional vinculada a la canícula.

"El primer ministro ha decidido autorizar y animar a los prefectos a aplicar el ´plan blanco´ en sus departamentos", explicó al término de la reunión el ministro de Salud, Jean-Francois Mattei, quien había calificado la situación de "verdadera epidemia" .

El dispositivo creado en mayo de 1988 para situaciones excepcionales permite llamar de inmediato a sus puestos a médicos y cualquier otro personal que esté de vacaciones, e incluso a estudiantes de medicina, además de poner a disposición de los enfermos más camas y material suplementario.

Según Mattei, "la situación se está estabilizando" tras once días de canícula mortífera y reconoció que el calor era el responsable de la muerte de "entre 1.500 y 3.000 personas", aunque añadió que "resultará muy difícil establecer cifras definitivas".

"La tasa de mortalidad supera entre un 30 y un 50 por ciento a la del mismo periodo en 2002", añadió Mattei tras una reunión en la que también participaron el secretario de Estado de los ancianos, Hubert Falco, el presidente de la atención primaria de París, Pierre Carli, y el de la Asociación de Médicos de Urgencias (Amuhf), Patrick Pelloux.

Unas horas antes de esa reunión, Pelloux y otros responsables de asociaciones y sindicatos médicos hospitalarios habían pedido al Gobierno que "no bajara la guardia" a pesar del previsto descenso de temperaturas y que extendiera el "plan blanco" a todo el país.

"No queremos un conflicto, sino que buscamos la forma de responder a una de las catástrofes más importantes conocidas por nuestra sociedad", dijo Pelloux, quien destacó en una rueda de prensa que "aún hay muchos hospitalizados y hay que estar atentos".

El presidente de la Amuhf se ha convertido en los últimos días en la voz más crítica contra el Gobierno por su falta de previsión ante los efectos de una ola de calor anunciada por los meteorólogos.

Pelloux fue el primero en lanzar la alarma, el pasado domingo, sobre el elevado número de muertes que el calor estaba causando en París y quien pidió ayuda al Ejército y a la Cruz Roja ante la falta de personal en los hospitales dada la avalancha de afectados por hipotermias, en su mayoría ancianos.

"Hecatombe", "catástrofe nacional" o "estado de guerra" son los términos utilizados constantemente por los expertos y directores de hospitales, así como por los responsables de empresas fúnebres y mortuorios, que se han quedado sin sitio donde guardar los cadáveres hasta ser enterrados.

La canícula ha revelado la falta de adaptación de los hospitales a su misión de servicio público. La política actual "mantiene camas vacías e impide que se aseguren los cuidados necesarios", según Francois Fraisse, portavoz de la Coordinación Médica Hospitalaria (CMH), que agrupa a trece sindicatos médicos.

Las mismas críticas le llegan a Raffarin desde la política, ya que el líder de la oposición socialista, Francois Hollande, anunció hoy que piensa solicitar en el Parlamento, cuando concluya la pausa estival, la apertura de una comisión de investigación por la "dejadez" del Gobierno ante una "crisis nacional".

Desde Canadá, donde se encuentra de vacaciones, el presidente francés, Jacques Chirac, envió el mensaje de que "sigue atentamente la situación y las medidas del Gobierno para afrontarla", pero que no tiene la intención de adelantar su vuelta a Francia.

Chirac se mantiene "en comunicación regular con el primer ministro", explicaron fuentes próximas al jefe del Estado, que tiene previsto volver a París para presidir el Consejo de Ministros del próximo día 21. EFE

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