Si se logra la reactivación de la construcción, ello sería instrumental para la recuperación del país. El canje de la deuda pública y adicionales medidas económicas, armaron lo que el ministro de Economía y Finanzas, Alejandro Atchugarry, describió como el "marco de confianza" necesario. Y algunas industrias, dentro de ese panorama, dan indicios de revitalización. Pero, ¿y la construcción?
Afortunadamente, promotores privados de este sector perciben que hacia la próxima primavera podríamos ser testigos de una tímida reanimación de las obras nuevas. No sería indiferente a este eventual fenómeno, el que operadores inmobiliarios crean que los precios están dejando de caer y se acercan a una estabilización.
Paralelamente, el gobierno apuesta a dar un empuje a la construcción de viviendas para los sectores de bajos ingresos, con lo que generaría mano de obra. Y si se mantiene el ritmo de ejecución de la megaconcesión de obras viales, ello también ayudará a dar volumen a la citada mano de obra.
Ahora bien, corresponde prestar especial atención a las declaraciones de expertos en el tema. Como Ricardo Weiss, presidente de la Asociación de Promotores Privados de la Construcción. Weiss dijo que la construcción "no se ha reanimado, pero parece muy cerca de tonificarse porque ya en los precios se respeta el precio de reposición y desaparecieron los valores absurdamente bajos".
Agregó: "la demanda todavía no está, porque la gente no se siente segura sobre sus ingresos, pero el stock de unidades nuevas sin vender no es disparatado, ha bajado y los costos para las empresas, en dólares, están racionalizados".
Dentro de este escenario, es fundamental que se concrete el ámbito de trabajo que se proyecta, entre promotores de la construcción y el Ministerio de Economía, para estudiar medidas complementarias de beneficio para el sector. Como lo sería la extensión de las bonificaciones en el tributo unificado que éste aporta al Banco de Previsión Social, o la ampliación en el tiempo de la exoneración al Impuesto a las Trasmisiones Inmobiliarias (a la primera venta de los inmuebles). Obviamente, hacen también falta créditos para vivienda.