DURAZNO | VICTOR D. RODRIGUEZ
El ministro del Interior, Guillermo Stirling, invistió en el cargo al nuevo jefe de Policía de Durazno, el inspector general Carlos Maseda, que sustituye al inspector Luis de la Rosa Lliorca, que estuvo al frente de la institución por espacio de tres años. El acto fue breve, acudieron altos funcionarios de la institución policial y autoridades locales, y se desarrolló en una atmósfera peculiar, incluso de denuncia. Según se supo allí, el ministro Stirling ni bien arribó a Durazno, luego de aterrizar la avioneta en el aeropuerto de Santa Bernardina, le prohibió al jerarca saliente brindar el discurso de despedida, según lo confirmó minutos después el propio De la Rosa, que sí difundió el mensaje en una improvisada rueda de prensa celebrada en el despacho que hasta ayer ocupó. De la Rosa catalogó como "algo extraño" el hecho de que no se le permitiera emitir el discurso y dijo que también el jefe de Policía de Río Negro "fue echado de la misma forma".
"El no le agradeció al ministro, porque no tenía nada que agradecerle; con ese antecedente pienso yo que el ministro decidió que no hiciera uso de la palabra", estableció De la Rosa. Dijo no interpretar la decisión ministerial de subrogarlo, apuntando que "no lo interpreté primero cuando (el ministro Stirling) me dijo que me cesaba en el cargo porque no veía un motivo claro, como lo manifesté en este discurso que me fue prohibido". "Sin dudas creo que es un tema político, lo cual yo no lo manejo, soy profesional de la Policía", subrayó De la Rosa.
PRIVILEGIOS. El ahora ex jefe policial dijo que en algunas oportunidades le comentó al ministro Stirling "no entender de que algunos presos estuvieron en comisarías, porque la comisaría no es un centro de reclusión y es un compromiso incluso para los funcionarios subalternos". Expresó que en Durazno se dieron situaciones puntuales, "el caso Bruzzone, por ejemplo, que se quería llevar a seccional cuarta y yo entendía que si el juez le daba una salida transitoria estaría bien que lo llevaran para allí, pero era un compromiso para el comisario y para todo el personal de ese lugar. También se dio una situación con un señor Etchenique que hoy está en la seccional catorce y yo le dije al ministro que si él disponía se lo mandaba, por lo que le envié un fax señalando que lo enviaba por disposición del señor ministro, y los últimos acontecimientos se dieron con unos señores Cuevas Goday que querían ir para la seccional séptima de La Paloma y yo le dije al ministro que allí lo que habían eran una viviendas policiales, que a veces habían policías que no tenían posibilidades de pagar una vivienda y que entonces lo mejor sería que no fueran para esa seccional".
POSTURA. En tanto Stirling dijo que en una institución como la Policía "los nombramientos, los relevos y los traslados son algo natural. El ex jefe De la Rosa cumplió una etapa y otra se inicia ahora con el inspector general Maseda, que también tiene una muy buena trayectoria", anotó. El secretario de Estado subrayó que con estos cambios "apuntamos a profundizar las políticas que ha tomado como norte el Ministerio en cuanto al relacionamiento con la sociedad, en la formación de comisiones de seguridad en la participación más activa de los vecinos a los efectos de que la Policía trabaje con coordinación con los mismos".
Más adelante sostuvo que el cambio de jerarca producido en Durazno y en Río Negro no obedeció a un cariz político "por eso hice la aclaración (en el acto) de si en algo tenemos que sentir orgullo es que durante todos estos años el Ministerio del Interior no se ha politizado, que los jerarcas de las jefaturas han sido policías en actividad y en retiro, que los cambios se han debido exclusivamente a razones de servicio, que nunca hemos consultado para dichos cambios a los sectores políticos porque no corresponde y creo que esto es uno de los logros de este gobierno, el hecho de haber profesionalizado a la Policía, y mucho más ahora tenemos que seguir en esta trayectoria ya que vamos a ingresar en tiempos electorales, entonces tenemos que aventar cualquier tipo de comentarios suspicaces que hagan ver que están moviéndose ya los vientos electorales en el Ministerio del Interior". En ese marco comentó que "quienes integramos el gobierno no tenemos que generar climas electorales; el país no ha salido de la crisis profunda que ha vivido en estos años, tenemos más de 250.000 desocupados, tenemos miles de uruguayos que han emigrado, la reactivación recién empieza, entonces nosotros tenemos una gran obligación que es no generar climas políticos electorales". "En mi caso es por ejemplo el tema seguridad", dijo, relatando que ese punto en lugares como Montevideo y Canelones fundamentalmente "hay miles de personas que están viviendo muy mal por obra y gracia de la delincuencia.
"El clima del interior, pese a que es seguro, ya es distinto, inclusive en Durazno, ya comienzan a verse otro tipos de delitos que antes no se veían, tenemos el tema de la droga, el alcoholismo, los hurtos, el abigeato; en estos meses que quedan para adelante nosotros tenemos que abocarnos totalmente en tratar de darle respuesta a lo que la gente espera de nosotros, que es trabajar por la seguridad". Mas adelante, al responder sobre si se originarán más cambios de jefes de Policía dijo que "por ahora no, pero no son cosas definitivas".