La firma de un convenio de colaboración para la
restauración del edificio de la Quinta de Batlle, entre el
gobierno catalán y el Ministerio de Educación y Cultura,
fue escenario para volver a descubrir los lazos que
unen a las comunidades uruguaya y catalana. Las
autoridades de la región española advirtieron sobre la
necesidad de "invertir más" en Uruguay; al tiempo que
el presidente Batlle dijo que después que le toque
entregar la banda, la "tarea más importante" a cumplir
para quienes se reconocen en los postulados de la
generación de José Batlle y Ordóñez, será transmitir
—desde esa casa— "el ayer" como "un impulso" y "no
como un freno".
"Creo que esta casa sirve para recordar ese Uruguay, y
para recibir una enseñanza que es la central de
aquella generación: esa generación no tuvo miedo. No
tuvo miedo al cambio ni tuvo miedo a insertarse en el
mundo. No fue una generación de gente pacata y
conservadora; fue una generación de gente que estaba
dispuesta a recoger las ideas más avanzadas de su
tiempo, a discutirlas, a incorporarlas, y así transformar
al país en un país ejemplar", apuntó Batlle en rueda de
prensa.
En su comentario, Batlle aludió que esa generación
hizo en 1884 la Revolución del Quebracho, y que
desde la segunda mitad del siglo 19 y hasta 1920
"formaron al Uruguay".
"Quizás la nostalgia del país que tuvimos —acotó—
nos ha hecho hoy —a muchos uruguayos— temerosos
del mañana, queriendo quedarnos en el ayer, cuando
ese ayer para lo que sirve es realmente como un
impulso y no como un freno. Y esa quizás sea la tarea
más importante que desde esta casa podemos hacer
los que aquí convocamos; después que me toque,
democráticamente, entregarle la banda a otro
ciudadano de este país, poder llegar acá para seguir
trabajando", resaltó el presidente.
Batlle y el ministro de Educación, Leonardo Guzmán,
agradecieron especialmente el aporte de 120.000
euros del gobierno catalán, que ayudará a la mejora
del histórico edificio, que es propiedad del Estado.
En representación de la Generalitat, compareció el
primer consejero, Artur Mas, que participa de un viaje
oficial a Uruguay y cerrará hoy el encuentro de "casals"
catalanes del Cono Sur que se celebra en Montevideo,
que reúne a 700 personas y en donde el también
candidato de CiU a la Generalitat podrá mantener
contacto con la colonia catalana antes de las
elecciones autonómicas del próximo otoño.
Además, en el acto de firma del convenio, estaban
presentes el vicepresidente de la República, Luis
Hierro López, el embajador de España, Fernando
Martínez, el secretario del gobierno catalán, Antoni
Vives, y el secretario general de Relaciones Exteriores
de la Generalitat, Joaquim Llimona.
Batlle extendió los aplausos por la ayuda al titular de la
Generalitat, Jordi Pujol.
AGRADECIDO. El primer consejero Mas mostró su
satisfacción por la firma del convenio que ayudará a
restaurar la arquitectura del edificio para cumplir
funciones como museo. Más recordó el
"agradecimiento" de muchos catalanes que
históricamente emigraron a Uruguay por motivos
políticos o económicos y "encontraron un país con los
brazos abiertos".
"Yo sé que esta casa tiene sus reminiscencias, tiene
además su simbolismo, también para la familia del
presidente y para el conjunto del Estado; por tanto,
para nosotros es una satisfacción especial poderles
ayudar en este caso en el terreno arquitectónico y el
terreno museístico", dijo Mas en su discurso.
"Hoy es tiempo de esta relación más estrictamente
amistosa, más sentimental, más emotiva", acotó Mas
en alusión a la cooperación en el ámbito de la cultura.
No obstante, en rueda de prensa, respondiendo sobre
la presencia del empresariado catalán en la Argentina
y la relación con el gobierno de Néstor Kirchner (ver
nota aparte) Mas aseguró que Cataluña "debe invertir
más" en Uruguay.
PORVENIR. En tanto, el ministro Guzmán, al cerrar el
acto, destacó la importancia de la cultura en relación
con el porvenir inmediato. "No es un momento alegre
de la vida económica, ni aún de las circunstancias
sociales, éste que nos reúne hoy. Y, sin embargo, es
un momento fundacional venir acá a rescatar los
puntos de partida que muchas veces nos permitieron
levantarnos de las dificultades", sostuvo.
"El recorrido hecho en los últimos años nos ha
mostrado que hay aspectos que se entendieron
doctrinarios, que naturalmente estaban necesitados
de revisión. Pero hay verdades que se entendieron de
principio que nunca van a poder ser revisados. La
principal: el valor de la libertad en lo institucional, y el
valor de la persona como punto de referencia",
concluyó.
Réplica a Kirchner
desde Montevideo
El primer consejero de la Generalitat, Artur Mas,
sostuvo en la víspera que el presidente argentino,
Néstor Kirchner, está trasladando la culpa de la crisis
económica que vive su país a empresas españolas y
catalanas cuando "el principal responsable" han sido
los "muchos gobiernos argentinos" por su
"incapacidad de poner el país en orden".
En rueda de prensa, el aspirante a la titularidad de la
Generalitat salió así al cruce a las afirmaciones que
hizo Kirchner en su reciente visita a España, donde
acusó a los empresarios españoles de haberse
beneficiado de Argentina.
Mas ve "excesivas" estas afirmaciones del presidente
de Argentina y le ha recordado que anteriores
gobiernos de este país "dejaron en la estacada a
muchas empresas, a las que no les pagaron muchas
deudas".
INCAPACIDAD. En este sentido, Mas apuntó que "la
principal responsabilidad de las circunstancias
negativas que vive Argentina no han sido empresas
españolas ni catalanas, sino la incapacidad de
muchos gobiernos que no han puesto el país en
orden".
Mas explicó que su "reflexión" no es una "crítica" al
presidente de Argentina, de quien espera que consiga
reflotar la economía del país.
Precisamente, Mas estuvo en la ciudad argentina de
Rosario el pasado miércoles, en donde inauguró unas
obras de ampliación de su puerto fluvial, gestionado
por un consorcio de empresas españolas y argentinas
con la destacada presencia del Puerto de Tarragona.
Ante el gobernador argentino de la provincia de Santa
Fe, Carlos Andrés Reutemann, el "conseller en cap"
puso esa inversión como un ejemplo de la "confianza"
de Cataluña en el progreso económico de Argentina.