RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
Despachantes de Aduana y transportistas de cargas
no ocultan su enojo y coinciden en que las medidas
gremiales implementadas por los funcionarios
federales brasileños les están provocando enormes
perjuicios.
El Puerto Seco, desde hace varias semanas, sólo
trabaja, con cierto grado de normalidad, durante los
días lunes y viernes, ya que de martes a jueves, los
funcionarios de la Receita Federal (Aduana) y del
Ministerio de Ganadería de Brasil, detienen sus tareas.
"Esta semana la mano vino peor. Con el feriado, para
poder despachar las cargas, fue necesario pedir la
habilitación correspondiente a Ganadería,
demandando una importante erogación que debe ser
repartida entre transportistas y despachantes, como
única medida viable para evitar pasar el fin de semana
con el camión trancado en la frontera.", sentenció
Roberto Araújo, presidente de la asociación que
nuclea a los despachantes de Aduana de Rivera.
Los problemas que deben enfrentar los transportistas
son varios, y todos repercuten en el costo operativo.
Araújo narró que muchos de los camiones
permanecen detenidos en la carretera en territorio
brasileño o uruguayo, cerca del Puerto Seco, pero, sin
ingresar al Paso de Frontera, en virtud de que "la
terminal es gestionada por privados, y el costo diario
es muy elevado. El despachante comentó que "hay
camiones en los patios de las transportadoras, y
también en las estaciones de servicio, acá, cada uno
trata de hacer su mejor negocio, buscando perder lo
mínimo posible".
ENFRENTADOS. La presentación del Proyecto de
Reforma de la Seguridad Social en Brasil fue el
desencadenante de un conflicto que tiene a los
uruguayos de "rehenes" ante una situación ajena a su
voluntad.
Despachantes de Aduana y transportistas, temen que
esta situación se prolongue durante varios meses.
Temen que la situación los conduzca a importantes
pérdidas, en virtud de que hay cargas que sí no se
envían en la fecha pactada ponen en riesgo los
negocios. Según los despachantes, cada paro
conduce a la reducción de 30% del tráfico, con
pérdidas irrecuperables.