Qué placer da leer un texto donde no hay ninguna duda que el autor sabe de sobra de lo que está hablando. Es el caso de Tiziano Scarpa, nacido en 1963 en una casa entre góndolas y canales, y eso se nota apenas se abre la primera página de Venezia è un pesce, título por demás revelador. Por si alguien no lo entendió, la cubierta de este libro de la prestigiosa editorial Feltrinelli propone un plano de la Serenísima donde se comprueba, realmente, que la perla del Adriático tiene forma de pez, con el Gran Canal operando como espina dorsal, una enorme sogliola flotando sobre las corrientes cenagosas de esa laguna que se transformó en una joya.
Una guida, dice el libro como subtítulo, y es mucho más que eso. Porque no es una guía de recomendaciones de rincones y lugares, sino una historia muy vívida de este sitio inapresable, misterioso, fascinador y caprichoso que se debate entre las mareas y los vientos, ese milagro arquitectónico al que muchos auguran el hundimiento o la desaparición pero es muy difícil que eso ocurra. Como Venecia es un pez, no hay corriente que pueda con ella.
DESDE ADENTRO. Lo atrapante de este libro es el conocimiento visceral de la ciudad. No cuesta nada imaginar al pequeño Tiziano jugando entre las dos columnas de la Plaza San Marcos, o tirando un sobre dentro de la Bocca del Leone, o pidiendo una Coca en el Florian o disfrazándose como todos en el carnaval. En cada línea, se respira la presencia de alguien que no ha tenido que salir de su aldea para conocer el mundo. Ni falta que hace: nació y vive en el lugar más mágico del universo.
Scarpa no se atiende solamente a cantar los deslumbramientos de su lugar. Su mirada se extiende a la Historia, las Artes, pero en un bienvenido alarde antropológico echa mano a elementos tan comunes y tan difíciles de tratar como el lenguaje, la gastronomía, las costumbres cotidianas, lo que ocurre paredes adentro del laberinto, algo que le está vedado a los turistas, por supuesto.
Al igual que todos sus coterráneos, Scarpa sabe que no habita una ciudad sino que vive en un estuche. Pero el estuche está plagado de gemas y joyas que el libro se encanta en sumariar con el amor de alguien que debe agradecer cada mañana haber nacido donde nació. Basta leer una página para descubrir ese deleite personal.