El Ministerio de Salud Pública (MSP) afirma que el brote de gripe que comenzó en mayo en el país ya está disminuyendo, "está bajo control" y remarcó que la vacuna antigripal que aplicó es la que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó de acuerdo a las cepas esperadas para la región.
El jefe del Laboratorio de Higiene Pública del MSP, José Carlos Russi, confirmó que en este invierno se detectó una mayor presencia de dos subtipos del virus influenza A: H1N1 y H3N2. "El brote empezó en torno a mayo con la cepa H1N1 y luego se fue agregando la H3N2, y en general, esta última produce cuadros más severos que la primera", describió el virólogo. Russi explicó que cuando ese subtipo del influenza es el que infecta puede darse una gripe con más complicaciones, incluso con fiebre más alta, y un cuadro de convalecencia más prolongado.
"Pero ahora estamos al final del brote, está bajo control y por otra parte, la vacuna que se usó era la que estaba recomendada", describió Russi. El director general de Salud, Diego Estol, aportó a su vez que la vacuna está predeterminada de acuerdo a las cepas previstas para el Conosur. No obstante, el jefe del laboratorio del MSP remarcó que en octubre, el Centro de Control de Enfermedades, de la OMS (ubicado en Atlanta), realizará los estudios por los cuáles conocerá si los individuos generaron anticuerpos contra las cepas que primaron en el hemisferio sur y en base a los resultados, recomendará o no ajustes en su composición para el invierno próximo. "En esos centros de referencia mundial se analizan las cepas más finamente, porque a la vez pueden haber distintas variantes, y en base a esa información se seleccionan las cepas que irán en vacunas futuras. Esta es toda una carrera entre un virus que muta y la vacuna", apuntó Russi.
MAS CIRCULACION. Tanto Estol como Russi admitieron que la cepa H3N2 ya fue detectada en años anteriores en el país, pero remarcaron que en este invierno ese subtipo "circuló mucho más". Russi recordó que en 1998 se había producido otra incidencia importante de la H3N2.
Por su parte, Estol explicó que todos los años se hace un relevamiento de las cepas que circulan en Uruguay con el fin de enviarlas a Atlanta. "Uruguay integra una red de 106 laboratorios en el mundo de detección y control de influenza, porque se está alerta ante una futura aparición de una pandemia de gripe, que en algún momento va a aparecer", dijo.
Si bien el director insistió en que los números de Epidemiología no dan un incremento de casos mayor a otros años, admitió que se nota una mayor "agresividad" en las infecciones pulmonares, que pueden ser una complicación de la gripe. Estol fue a más y dijo que las enfermedades respiratorias también pueden ser influidas por elementos ambientales como el estrés y hasta las consecuencias de la crisis económica. "Hay muchos elementos que inciden en la disminución de la inmunidad de la gente", aseguró.
¿Es epidemia o no es?
El tema de si se produjo una epidemia de influenza en el país puso en entredicho a los propios jerarcas del MSP. Primero el director de Epidemiología, Sergio Curto, dijo que los números recolectados por su división no permitían hablar de un aumento de casos. Luego, el ministro Conrado Bonilla dijo que sí había una epidemia, pero al otro día el director general de Salud, Diego Estol, negó ese hecho.
Pero una alta fuente técnica del MSP brindó otro panorama. Aseguró a El País que la cartera no realiza los relevamientos estadísticos necesarios para poder dictaminar si existe o no una epidemia. "Para saberlo hay que llevar una serie de registros: de ausentismo escolar y laboral, de los casos registrados en los centros de salud, de muchas cosas", explicó el técnico. "Luego se juntan todos esos marcadores durante distintos años para hacer una línea de base; cuando se sobrepasa esa línea, se puede decir que hay una epidemia", indicó el informante.
"Eso es lo que se hace en los países desarrollados, pero en Uruguay no se maneja información correcta en tiempo real como para llegar a una conclusión confiable", concluyó.