RIO DE JANEIRO | AFP
El gobierno brasileño sostuvo ayer una serie de decisivas reuniones para definir el futuro de la reforma del sistema de pensiones, mientras que la huelga de empleados públicos federales cumplió una semana y el mercado se mantenía expectante.
Las conversaciones fueron mantenidas entre el gobierno, encabezado por el Ministro de la Casa Civil (Política) José Dirceu, los líderes de la base política aliada al gobierno en la Cámara de Diputados —donde se estudia en primera instancia la reforma— y una delegación de 5 de los 27 gobernadores de los Estados del país, que apoyan el texto original del Ejecutivo.
El punto central de las dicusiones es la eventualidad de introducir en la reforma la pensión integral (igual salario al devengado en actividad), según un acuerdo alcanzado la semana pasada por algunos ministros y líderes políticos de la Cámara con representantes del poder judicial, que demandan esa modificación.
Ese acuerdo quedó en entredicho con las declaraciones que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva, de gira oficial por Europa, dio el domingo al servicio portugués de la BBC en Londres, en las que reafirmó la necesidad de aprobar el texto original del proyecto de ley que entregó al estudio del Congreso el pasado 30 de abril.
El ministro de Hacienda, Antonio Palocci, quien acompaña a Lula en su visita a España, también se opone a modificar el texto original, toda vez que afirma que la propuesta busca cerrar el déficit que tienen las arcas del Estado para pagar a los pensionados.
"Voté por Lula para presidente de la República, pero si en la campaña hubiera dicho que iba a hacer la reforma a la jubilación para quitarle derechos a los jueces, no habría votado por él", declaró el presidente del Tribunal Superior del Trabajo, magistrado Francisco Fausto, en reacción al pronunciamiento del mandatario.
Los jueces que dependen del estado de Rio de Janeiro, acordaron en la noche del lunes declararse en "alerta de huelga", advirtiendo que paralizarán las actividades en caso de que no se apruebe la pensión integral para los funcionarios públicos.
Rebeldes del PT tachan a Lula de "neoliberal"
SAN PABLO Los diputados rebeldes del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) arreciaron ayer las críticas a las decisiones políticas del gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que tacharon de "neoliberales" y sometida a dictados del FMI.
El diputado Joao Batista Araújo "Babá" calificó ayer la gestión y alianzas con la centroderecha en los seis meses del gobierno Lula de "rendición a las políticas neoliberales de la derecha que siempre combatimos", en un artículo publicado en la sección de opinión del diario Folha de Sao Paulo.
"Nuestro compromiso es con el viejo PT, no con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los banqueros", declaró el diputado, uno de los parlamentarios amenazados de expulsión del partido por sus críticas a la política económica de Lula y a la reforma de las pensiones propuesta por su gobierno, que ya levanta una huelga indefinida de los funcionarios del Estado. AFP