Por Edward Piñon/ Enviado en Corea del Sur /JEONJU
Ahí está. Es el "Chino" Peralta. Corriendo. Sacándose de encima a cuanto marcador se le cruce por el camino. Ahí está inventando. Generando una tras otra jugada de gol. Ahí está, levantando algún reclamo por una demora en la entrega, por alguna jugada de más que impidió la conversión del gol. Ahí está, provocando el "¡buena, Horacio!" de algún compañero y hasta de los propios entrenadores cuando lo dejó de cara al gol a Alejandro Mello.
Ahí está, desafiando con mucho humor a sus compañeros para batallas deportivas que generalmente suele ganar. Como lo hizo ayer imitando a Sebastián Abreu. "¡Soy el Loco, soy el Loco!", dijo cada una de las veces que fue a buscar el centro de Claudio Dadomo o Angbwa Benoit para vencer a Munúa con un golpe de cabeza.
—Estos pueden ser tus últimos partidos en Nacional.
—Sí, se comenta que eso puede suceder, porque eso al menos es lo que me dijeron desde Montevideo, pero por ahora no pasa de ahí y no hay ninguna información oficial. No niego que tengo una gran expectativa, pero estoy tranquilo y esperando que empiece el campeonato acá en Corea.
—Si el pase se hace, ¿te vas a llevar el zapato roto?
—Creo que sí. Es más, eso ya lo había pensado en otro momento que se había hablado que me iba y tenía resuelto llevármelo porque es una cábala muy buena y que me da mucho resultado en lo anímico más que en lo deportivo. Lo anímico es muy importante para el jugador y yo confío mucho en ese zapato.
—Si te dan la oportunidad de elegir, ¿España o Italia?
—El fútbol español es muy lindo, el de Italia es más fuerte, más duro, más cerrado. En España se juega más suelto y te dan más espacio, creo que debe ser lindo poder ir a jugar y tratar de hacer lo mejor si me toca.
—¿Y si no te toca?
—Seguiré en Nacional trabajando para poder irme en un futuro.
—¿Este es el momento de que Peralta emigre?
—En lo personal creo que sí. No soy un jugador que se ponga en la cabeza el estar mucho tiempo en un lugar, me gusta ir cambiando, hacer cosas diferentes. Cuando estaba en un equipo chico quería ir a un grande, llegué a un grande con la ilusión de salir campeón y todo eso pasó. Las metas siempre van cambiando y ahora pienso en poder emigrar y buscar nuevas metas.
—¿Qué es lo que más te va a costar dejar atrás?
—El país. No me puse a pensarlo bien, pero soy un pibe de barrio, tranquilo, que ando mucho en el barrio, que me llevo bien con mis amigos, que me llevo bien con la gente mayor y creo que en el momento de irme extrañaría y me pondría pensar en lo que no voy a tener.
—El hobby de cazar pájaros, ¿lo mantendrás en Europa?
—Va a ser muy difícil, creo que el de pescar lo mantendré.
—¿Le pagaste la apuesta a Carreño de los 20 goles que ibas a hacer en el Apertura?
—Todavía no me fui y era hasta fin de año. Si no me voy también tengo esa meta de ganarle la apuesta a Daniel y de poder salir campeón con Nacional para estar más cerca del quinquenio que es lo que todos queremos.