CANELONES | E. BARRENECHE
Dos ancianos fueron encontrados calcinados dentro de su vivienda de Paso Carrasco, en un enigmático suceso donde los ladrones —y eventualmente, homicidas— sólo se llevaron dos garrafas de gas y un teléfono, pero dejaron las joyas de la dueña de casa y una suma de dinero.
En la madrugada de ayer, unos perros ladraron en la zona.
Fue el único ruido que escucharon los vecinos. Cerca de las siete de la mañana, alguien vio fuego en la casa de Guillermo Roberto Bonifacino (80) y Natty Fanny Yrivoni (82) y llamó a los bomberos.
Ese vecino se acercó a la casa con intenciones de apagar el incendio. En ese momento advirtió que la puerta de entrada había sido violentada.
Cuando llegaron los bomberos, el incendio fue apagado rápidamente.
En el dormitorio principal encontraron los cuerpos calcinados del matrimonio.
El hecho conmocionó al barrio, ya que el matrimonio Bonifacino Yrivoni vivía desde hace 42 años en la zona.
"Los viejitos no molestaban a nadie. Eran serviciales con todos los vecinos", dijo Oscar Rodríguez (30), quién trabaja en una florería cercana al lugar del hecho.
Los vecinos sospechan de un grupo de adolescentes y adultos que se reunían por las noches cerca del muro de la vivienda de los ancianos.
"Esa gente les rompió el muro. Cuando los ancianos llamaban a la Policía, ellos se escondían detrás del muro y esperaban que el patrullero pasara. Esto fue efectuado por esa gente que se drogaba", relató N.Q.T., un trabajador de la zona de 69 años.
CRUENTO. La vivienda de los Bonifacino se encuentra en la calle Graña a la altura del 42 bis, en la interseción con Santiago Vázquez. Se trata de un barrio de trabajadores que buscan salir adelante en la vida. En las casas de techos de dos aguas, patios y jardines se ven muchos perros. En los predios baldíos, los adolescentes y jóvenes acostumbran jugar al fútbol los fines de semana. Se trata de una zona de Canelones que está cerca y lejos al mismo tiempo de Montevideo.
"Este es un barrio inseguro. Han habido varios robos por aquí", dijo N.Q.T.
Los Bonifacino apenas salían por el barrio. Roberto no podía caminar desde hace más de cuatro años y circulaba por la casa espaciosa en un andador. A veces, se sentaba en la galería del fondo a mirar los limoneros. Llevaba una vida apacible con su esposa y esperaba las visitas de su hijo que vivía enfrente y otros familiares.
Doña Natty era la encargada de las tareas domésticas. No acostumbraba alejarse de su hogar. Su día predilecto para las compras eran los viernes donde adquiría en una feria todo lo que necesitaba la casa para la semana entera.
Años atrás, con otras vecinas, concurría a una iglesia evangelista de Paso Carraso. Tras la invalidez de su marido, optó por quedarse más tiempo en su casa.
CONJETURAS. Según informaciones primarias que maneja la Policía de Canelones, el incendio se produjo por la caída de un farol de queroseno.
Especialistas del Instituto Técnico Forense (ITF) determinarán si los ancianos fallecieron por la inhalación del monóxido de carbono provocado por las llamas, o si recibieron heridas previas.
A los funcionarios del Departamento de Homicidios de la Dirección de Investigaciones de la Jefatura de Canelones les extrañó que la caja fuerte estuviera abierta, aunque sin rastros de haber sido violentada.
N.T.Q., un vecino cercano a la familia, comentó que los delincuentes no se llevaron el dinero, ya que uno de los ancianos había cobrado recientemente la jubilación. Precisamente, este dato es uno de los que más llama la atención en este caso.
Otro vecino, Santiago Caligari (31), de profesión peluquero, dijo que "no se entiende la saña con que mataron a esas personas. Pareciera que fuera por una venganza. Si fueran jóvenes, diría que podría pensarse que se trata de un asunto de drogas. Pero ellos eran unos viejitos que no molestaban a nadie".
Según Calegari, el matrimonio Bonifacino eran tan ancianos que "hubiera bastado con una trompada a cada uno para librarse de ellos. Nadie entiende porque también tuvieron que matarlos e incinerarlos".
La Policía aún no tiene pistas. Tampoco existen sospechosos. Una interrogante inquieta a los investigadores: ¿Es posible que la puerta estuviera rota desde antes del mortal siniestro?. Sobre las respuesta a esta y otras preguntas trabajan intensamente los investigadores policiales canarios.
En buena medida, según fuentes de la investigación, muchas de estas respuestas surgirán de las múltiples pericias que se vienen realizando, tanto en la órbita de Policía Técnica como en la del Instituto Técnico Forense. Los resultados de estas pericias llegarán a los investigadores en el correr de estas horas. El que se aguarda con mayor expectativa es el relativo a la causa del deceso.
SOSPECHAS
"No se entiende la saña con que mataron a esas personas.
Parecería que fuera por una venganza"