CIUDAD DEL VATICANO n El papa Juan Pablo II, que el jueves comenzará su descanso veraniego, instó ayer a los fieles católicos a que utilicen sus vacaciones para renovarse espiritualmente, y no sólo para divertirse.
En su mensaje semanal del domingo, Juan Pablo II dijo a turistas y peregrinos que se reunieron en la Plaza de San Pedro que la ajetreada vida moderna hace cada vez más difícil reflexionar sobre la espiritualidad y la necesidad de sacrificios personales.
"En la actualidad con frecuencia incurrimos en placeres, egoísmos o la búsqueda de la inmortalidad en el nombre de falsos ideales de libertad y felicidad", manifestó el Papa.
"Debemos claramente reafirmar que la pureza del corazón y el cuerpo sean defendidas, porque la pureza es la guardiana del verdadero amor".
Al reflexionar sobre la espiritualidad, las vacaciones de verano "pueden convertirse en una ocasión oportuna para brindar un nuevo aire a la vida interna de uno", expresó.
El Papa tiene previsto viajar el próximo jueves a Castelgandolfo, su refugio de verano en las montañas del sur de Roma, donde permanecerá hasta que finalice la temporada veraniega.
El Vaticano ha indicado que allí el Papa espera poder terminar un nuevo libro sobre su vida como obispo en Polonia.
Durante sus vacaciones del 2002 en Castelgandolfo, el Papa escribió un libro de poesía que fue publicado en los primeros meses de este año.
El pontífice de 83 años planeaba viajar a Mongolia a finales de agosto, pero los funcionarios del Vaticano dijeron esta semana que no era el momento adecuado y que la gira será cancelada. AP