Se apagó la aterciolepada voz del amor y la pasión

Tal como se informó en la edición de El País del pasado sábado el cantante estadounidense de "soul" Barry White, conocido mundialmente por su voz profunda y romántica, murió en Los Angelenes a los 58 años, el mismo día que Estados Unidos celebra el Día de la Independencia.

Su muerte se produjo en el Centro Médico Cedars-Sinai, donde estaba ingresado desde hacía tiempo. White tenía desde hacía años graves problemas renales a causa de su alta presión sanguínea, por lo que estaba a la espera de un trasplante, y había sufrido en mayo pasado una trombosis que le paralizó la parte derecha de su cuerpo. Sus fanáticos seguían su estado de salud día a día. Su hija Shaheara había informado que White se sometió a una operación quirúrgica el 1 de mayo para que se le implantara un catéter, momento en el que sufrió la trombosis que le afectó también el habla y, desde luego, toda posibilidad de que volviera a cantar. Este problema de salud fue la última dolencia vivida por el intérprete de baladas románticas como I Can’t Get Enough of Your Love, Babe o You are the First, The Last, My Everything.

La fama de White, que ya obtuvo sonados éxitos en la década de los 70, resurgió en los últimos años con sus apariciones en la serie Ally McBeal, donde su voz se convirtió en el reclamo del amor para la protagonista Calista Flockhard.

VIDA. Nacido en Texas pero criado en Los Angeles, la presencia de White entre las estrellas del "soul" y la música "disco" fue reconocida por la ciudad californiana, que dio su nombre a un centro recreativo.

White creó un estilo propio de música seductora y cargada de contenido sexual con letras como la de Love Serenade, éxito en las listas de ventas en 1975, que arrancaban sin complejos: "te quiero tal y como viniste al mundo, no quiero sentir tu ropa...".

Ganador de dos premios Grammy en 2000, nació el 12 de setiembre de 1944 en Galveston (Texas) en el hogar de una madre soltera, y desde bien pequeño se decantó por la música, gracias sobre todo al coro de la iglesia baptista a la que acudía y que llegó a dirigir.

Se crío en el conflictivo barrio South Central de Los Angeles y durante su adolescencia fue encarcelado por robar ruedas de coches.

Según manifestó en varias entrevistas, este breve paso por la cárcel y la canción It’s now or never, interpretada por Elvis Presley, fueron su inspiración para abandonar la vida de la calle y apostar de manera decidida por el mundo de la música.

Su primer trabajo profesional fue con el grupo de soul Upfronts, a lo que siguió una larga temporada en la que se mantuvo apartado de los escenarios para componer y producir canciones. En este campo logró su primer gran éxito con la canción Walkin’ in the Rain With the One I Love, interpretada por el grupo Love Unlimited —tres mujeres, entre las que figuraba su segunda esposa, Glodean James—, que vendió más de un millón de copias.

Como solista, su primer éxito fue el álbum Can’t Get Enough, que llegó a lo más alto de las listas de ventas y que incluía los citados clásicos Can’t Get Enough of Your Love, Babe y You’re the First, the Last, My Everything.

Su estrella declinó en la década de los 80, al mismo ritmo que lo hizo la música disco, y tuvo dos pequeños fracasos en sus intentos por resurgir en 1987, con el álbum The Right Night & Barry White, y en 1989, con The Man is Back.

En esta época de menor éxito, sin embargo, siguió colaborando en discos de otros artistas como Big Daddy Kane o Regina Belle, etapa en la que destaca su participación en The Secret Garden (The Seduction Suite), del productor y compositor Quincy Jones. Pero tuvo que esperar 17 años, hasta 1994, para volver a situarse en lo más alto de la lista de los discos más vendidos con The Icon Is Love y la balada Practice What You Preach.

A finales de la década pasada, se hizo además una cara muy popular en todo el mundo gracias a Ally McBeal, no sólo porque sus canciones se convirtieron en una especie de banda sonora de la serie, sino porque participó en varios de los episodios.

En 1999, sus problemas de salud y su crónica hipertensión se convirtieron en un freno para su carrera y le obligaron a cancelar varios conciertos de una gira con el grupo Earth, Wind & Fire. Casado tres veces, deja ocho hijos y varios nietos.

Sus seguidores en todo el mundo lo extrañarán, pero como siempre sucede con los músicos, queda el consuelo de la inmortalidad que otorgan los discos. Y como siempre sucede en estos casos, quien hasta ayer estaba casi olvidado, la muerte le otorga una renovada vigencia y sus discos se volverán a vender como antes.

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