Brasil: Lula trata de evitar una guerra en la campaña

| Pese al diálogo de 3 horas, integrantes del MST bloquearon ayer una de las rutas que comunica Brasilia con Minas Gerais

BRASILIA | AP

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva pidió ayer al Movimiento de Trabajadores sin Tierra (MST) su cooperación para concretar una reforma agraria "ordenada y pacífica y que se enmarque en la ley".

Lula convocó de urgencia, por primera vez desde que asumió en enero, a los dirigentes agrarios, ante la sucesión de invasiones que ponen en riesgo la paz en el campo.

Por su parte, los dirigentes pidieron a Lula que se adjudiquen tierras agrícolas a por lo menos 120.000 familias campesinas.

Pese al diálogo de casi tres horas y media, 120 integrantes de esa agrupación bloquearon ayer una de las carreteras que une a Brasilia con el estado de Minas Gerais para exigir la aceleración de la reforma agraria.

Otro grupo de 300 campesinos tomó la sede de la compañía de energía eléctrica del estado de Alagoas para presionar a sus ejecutivos la instalación del servicio en uno de los campamentos donde están asentados. La intervención fue suspendida después de cuatro horas.

El ministro de Desarrollo Agrario, Miguel Rosseto, informó que desde marzo se produjeron 110 invasiones. El martes, campesinos del MST bloquearon caminos en el estado de Pernambuco y saquearon camiones de alimentos.

Lula solicitó al MST cooperación para una reforma agraria "pacífica y ordenada que erradique el hambre del campo y contribuya al desarrollo del país".

PROPUESTA. Señaló que la reforma agraria "no se limitará a la entrega de tierras, sino irá acompañada de créditos, construcción de caminos y capacitación de los trabajadores".

El encuentro se produjo en instancias en que las asociaciones de productores agrícolas advirtieron al ejecutivo sobre el recrudecimiento de la tensión en el campo.

El coordinador general del MST, Joao Pedro Stédile, denunció "la presencia de milicias armadas contratadas por los latifundistas que siembran la violencia en el campo".

Stédile calificó las invasiones del martes como "hechos aislados", pero alertó que es consecuencia del hambre que abate a los trabajadores del campo.

EL MST pidió a Lula el asentamiento de un millón de familias sin tierra hasta el 2006. Para este año piden que, por lo menos, 120.000 familias reciban tierras.

El pedido dobla la oferta del ejecutivo este año. Desde enero solamente 2.453 familias agrarias fueron asentadas en campamentos. Lula prefirió no asumir compromisos en base a las peticiones agrarias.

Pero el MST no sólo pide reparto de tierras sino, además, créditos para comprar semillas y crear agroindustrias y cooperativas.

Las reivindicaciones incluyen "la expropiación de haciendas con plantaciones de drogas, erradicación de productos transgénicos, combate al trabajo esclavo y sanciones contra la explotación ilegal de recursos naturales".

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