La suspensión de la ayuda militar de Estados Unidos a los países que no aceptaron dar inmunidad a sus militares en la Corte Penal Internacional (CPI) afectará actividades académicas con Uruguay "y alguna otra asistencia a nuestras fuerzas", dijo ayer el ministro de Defensa, Yamandú Fau. La decisión norteamericana, que afectará a un total de 35 países, significará un congelamiento de la ayuda que Estados Unidos venía dando a nivel militar, explicó el ministro.
Fau argumento que después de la firma del tratado (de Roma para la creación de la CPI), es imposible adoptar posiciones contradictorias.
El lunes pasado, una misión del gobierno norteamericano estuvo en Montevideo para negociar con las autoridades uruguayas una eventual flexibilización de la postura contraria a la propuesta norteamericana, dijeron altas fuentes del Poder Ejecutivo.
Los informantes advirtieron además que esta medida que analiza Estados Unidos, y cuya resolución no está adoptada, no se aplica a otros países, como los miembros de la OTAN o Argentina que tampoco aceptan el planteó de la administración Bush.
De concretarse la decisión estadounidense, la ayuda afectada en Uruguay serán algunas actividades, en especial académicas, como cursos de especializaciones que se desarrollan en Estados Unidos y alguna otra asistencia a las fuerzas (que no detalló), añadió el ministro.
Fuentes militares, en tanto, dijeron a El País que la ayuda militar "propiamente dicha" que Estados Unidos provee a Uruguay "en estos momentos no es significativa" y recordaron que hace ya tiempo que las Fuerzas Armadas uruguayas han recurrido a otros proveedores de armamentos en función de las dificultades existentes para recibir asistencia de ese país.
Desde Washington se informó ayer que Estados Unidos suspendió la ayuda militar a Colombia y otros países latinoamericanos, porque no firmaron un acuerdo bilateral que garantiza inmunidad a los militares estadounidenses ante la CPI.
Cerca de cinco millones de dólares pendientes del presupuesto para el año fiscal 2003 (que termina el 30 de setiembre) fueron congelados por la ley estadounidense que entró en vigencia este martes, indicó Richard Boucher, portavoz del departamento de Estado.
Boucher explicó que el monto es bajo porque la mayor parte de la asistencia para el año fiscal 2003 ya fue utilizada y porque además la financiación para la lucha antidroga no se ve afectada por la ley de protección a los soldados estadounidenses en el exterior.