El déficit del sector público consolidado se ubicó en
los primeros tres meses del año en $ 3,769
millones, equivalentes a U$S 133 millones.
En el último acuerdo con el FMI se había pactado una
meta de déficit global de $ 3,385 millones para el
primer trimestre, por lo que de acuerdo con los datos
publicados por el BCU se verificó un desvió de $ 384
millones (U$S 15 millones).
Desagregando por nivel de la Administración, el
gobierno central totalizó un desequilibrio de $ 3.961
millones, las empresas públicas un déficit de $ 403
millones, y el BCU uno de $ 329 millones. Sólo los
gobiernos locales presentaron superávit ($ 983
millones), aunque este se explica por la mayor
recaudación que tradicionalmente registran las
Intendencias en los primeros meses del año.
Llama la atención la diferencia entre las cifras
publicadas por el MEF y el BCU sobre el resultado de
las empresas. En efecto, mientras que el primero
informó un superávit de $ 941 millones, el BCU divulgó
un déficit de $ 403 millones.