Una explosión que se produjo el sábado en un depósito de municiones cerca de la ciudad de Haditha, en el norte de Irak, causó decenas de muertos, señaló hoy un médico del hospital de la ciudad.
"Es imposible dar una cifra exacta porque los cuerpos están carbonizados y el techo del almacén se desplomó sobre ellos, pero hay decenas", afirmó el doctor Najnedimán al Ami, del hospital de esa ciudad situada a 260 km al norte de Bagdad.
"Quince miembros de la familia de mi colega Omar Orfaui murieron pero los soldados norteamericanos no le llevaron más que cuatro cadáveres porque los demás están completamente carbonizados y yacen bajo el techo desplomado", añadió el médico.
El enorme almacén de municiones perteneciente a la industria militar iraquí estaba en desuso. Se encuentra en las inmediaciones del pueblo de Haklamiyah, a 30 km al norte de Haditha.
La explosión se produjo el sábado a las 09H30 (hora local).
"En el momento de la explosión, éramos alrededor de un centenar dispersados por los hangares o en el exterior. Es muy difícil decir cuántos estaban en el que explotó", afirmó Akid Mohsen Halas, de 27 años, que sufrió quemaduras en todo el cuerpo.
Explicó que cada mañana llegaba al almacén gente sin recursos para desmontar las ojivas, retirar la pólvora y cargar los obuses en camiones para vender el cobre.
"Somos todos pobres, no tenemos nada para comer y podemos vender una tonelada de cobre por 500.000 dinares (420 dólares)", explicó Halas. AFP
Donald Rumsfeld, admitió que una "incursión no bastará" para superar los conflictos en Irak.
En Washington, el secretario de Defensa norteamericano, Donald Rumsfeld, dijo hoy que espera que los ataques contra las fuerzas de ocupación norteamericanas en Irak "sigan", independientemente del resultado de la operación "Sidewinder", lanzada el domingo.
Rumsfeld, durante un informe en el Pentágono junto con el general Richard Myers, jefe de Estado Mayor norteamericano, pronosticó también que las fuerzas estadounidenses sufrirán ataques en Afganistán.
"Una incursión no bastará para resolver el problema", dijo el secretario de Defensa, para quien "la incertidumbre sobre la suerte de Saddam Hussein no ayuda" a mejorar la situación en Irak.
Hay gente que piensa que Saddam Hussein puede regresar, afirmó Rumsfeld y dijo estar seguro que "no volverá", aún admitiendo dudas sobre el destino del ex presidente derrocado, si vive o está muerto.
"Estamos en guerra contra el terrorismo en todo el mundo", señaló el secretario de Defensa al rechazar que en Irak haya una situación de guerrilla. Se trata de un aspecto del conflicto global, agregó.
Por su parte, el Vaticano pidió hoy que se haga un esfuerzo para retornar a la normalidad en Irak y que se garantice la seguridad de las personas, además de la reanudación de los servicios públicos.
La Santa Sede, preocupada por la violencia que sufre Irak desde que se inició la ocupación militar extranjera, afirmó que es necesario un país "pluralista, fiel a su tradición laica, que respete los derechos humanos y entre éstos la libertad religiosa".
El "canciller" vaticano Jean-Louis Tauran señaló las preocupaciones de la Santa Sede por la fase post-bélica en Irak y precisó que no considera una "derrota" el hecho de que, pese al esfuerzo del papa Juan Pablo II por evitar el conflicto, igualmente las tropas anglo-norteamericanos lanzaron la invasión contra ese país.
"Creo que hoy el gran problema es el retorno a la normalidad en vista de la preocupación de las personas por la seguridad", indicó el vocero.
"La Santa Sede es un poder moral y una voz profética. En cierto momento de la historia una voz recuerda los grandes valores y los principios del derecho internacional, en los que se debe inspirar la responsabilidad de la sociedad", añadió.
"No se podrá decir que la Santa Sede haya callado, ni acusarla de silencios, y no fue un fracaso porque la voz se elevó muy alta, si bien el hombre y los Estados eran libres de escucharla o no", dijo Tauran.
Tauran también precisó que "no toca al Vaticano dar soluciones técnicas" a las Naciones Unidas (ONU), pero observó que uno de los problemas actuales del organismo internacional es el "de una real democracia y el del poco peso de los países pequeños, que a menudo se sintieron excluidos del sistema del Consejo de Seguridad y del poder de veto de los cinco Estados que lo componen". ANSA