JOSE MASTANDREA
La historia vuelve a repetirse. Como todos los años, cada vez que se abre el período de pases en Europa, se produce una nueva fuga de talentos uruguayos. Y no sólo para el Viejo Continente. Lo mismo acontece con el mercado mexicano, que ha crecido mucho en las últimas dos temporadas.
El que abrió el camino se alejó. Pero dejó la huella. Francisco Casal sigue siendo la carta de presentación. El Grupo Casal (Daniel Delgado en Europa, Jorge Chijane, Gonzalo Madrid, Gerardo Rabajda, entre otros) continúa su línea. Cuando los mercados parecen cerrarse, cuando los equipos parecen apuntar a otros futbolistas, llegan los uruguayos como refuerzos, como estrellas, como atracciones. Y no es fácil.
El propio "Paco" lo dijo en más de una oportunidad. "No saben lo que es colocar un futbolista uruguayo en Italia o en España. Es como querer vender un auto polaco en Alemania que está llena de Mercedes Benz y BMW. Es más o menos lo mismo. Hay muchos contratistas. Y llevan carpetas con brasileños, argentinos, crotas... Y sin embargo... ¿cuántos brasileños hay en Italia? Proporcionalmente hay más uruguayos. Y hubo grandes de verdad: Ruben Sosa, Enzo, el "Pato" Aguilera... Yo que sé... no me voy a poner a nombrar uno por uno. ¿Cuánto hace que Paolo Montero juega en la Juve? Y nadie dice nada. Pero hoy los futbolistas uruguayos tienen una cotización internacional que jamás tuvieron".
Lo mismo sostuvo el hoy empresario Gerardo Rabajda desde México, donde estaba cerrando la operación de Sebastián Taborda a la Universidad Autónoma de Guadalajara. "El mercado mexicano es de los mejores. La recesión que hay en el fútbol europeo ayudó pero siempre fue un fútbol fuerte económicamente hablando. Hoy no hay dudas: es de primer nivel, a la par del europeo. Creo que las últimas actuaciones de la selección mexicana en los mundiales fue clave. La llegada de figuras de renombre internacional jerarquizó aún más este fútbol. Y pese a ello, siempre hay lugar para los jugadores uruguayos. El uruguayo nunca fracasó y los que vinieron dejaron las puertas abiertas para los demás. Dejaron muy buena imagen. Me pasa a mí. Salgo a la calle y la gente se acuerda de mi campaña y me saludan. Todavía preguntan por (Robert) Siboldi... los dos tuvimos dos años brillantes. Los jugadores uruguayos son confiables y dejan todo en la cancha. Claro, no es fácil ¿no? hay un montón de agentes y de empresarios por estos lares. (Jorge) Czysterpiller tiene 200 videos dando vueltas por México.... imaginate...".
Lo cierto es que en pocos días se produjo una nueva sangría en el fútbol uruguayo. Sebastián Taborda, Sergio Blanco a México, Marco Vanzini al Sporting Braga de Portugal, Cristian González a China, Germán Hornos al Sevilla de España, (se va hoy) y quedaron en puerta los pases de Gustavo Munúa —al Deportivo La Coruña— y Horacio Peralta de quien se habla en el Barcelona.
Casal explicó su trabajo. Un trabajo de hormiga, nada fácil por cierto. "En la mejor época del fútbol uruguayo, en la década del ’50, después de haber sido campeones del mundo, hubo sólo dos jugadores en Italia: Juan Alberto Schiaffino y Alcides Edgardo Ghiggia. Y en los últimos 15 años deben haber jugado 100 uruguayos. Y no en equipos de segunda. En los más importantes de Italia. Hoy, muchos uruguayos están en los mejores equipos. En la Juventus, el Inter, la Roma.. y ganan muy bien. No fueron a Europa por dos pesos. Recoba es de los mejores pagos del mundo. No es poca cosa. Nadie se imagina lo que es pelear en los mercados europeos para colocar futbolistas uruguayos. Para que los valoren, para que respeten su cotización internacional".
Daniel Delgado —de paso por Montevideo— lo sabe mejor que nadie. Va de un lado a otro en Europa para firmar documentos y hacer transferencias. "Hay recesión pero el mercado europeo siempre se mueve. Muchos clubes son sociedades anónimas y sus accionistas aportan dinero si el balance a fin de año no cierra. Massimo Moratti (presidente del Inter) por ejemplo, no anda con vueltas... pregunta cuánto falta y pone el dinero para equilibrar el balance. Los presidentes de los clubes en Europa saben que es así. No hay otra....".
La historia continúa. Y parece que los uruguayos siguen estando entre los preferidos. La prueba mas clara es que Valencia está dispuesto a pagar 5.000.000 de Euros, mas el pase de Diego Alonso, por llevarse a Darío Silva. Casi nada lo del ojo y lo tenía en la mano.