GUSTAVO TRINIDAD
Pasamos de la noche al día", fue la metáfora astronómica que usó Raúl Vallarino para dar cuenta de la actual situación que está viviendo la Biblioteca Nacional, de la cual es el director.
La luz se hizo sobre el santuario del saber que cumple 187 años de vida, a partir de un convenio que la Biblioteca firmó con el estado de Japón y que permite microfilmar y digitalizar todo el sistema con equipamiento de última generación.
Ahora se puede solicitar material desde cualquier lugar del mundo vía Internet. De la misma forma todo el proceso de microfilmación logrará preservar un material en documentación y publicaciones que acuñan buena parte de la memoria del país y que serán guardadas en cámaras acondicionadas climáticamente evitando su constante deterioro, como venía ocurriendo hasta el momento. Fotografías, documentos antiguos, afiches, revistas, ahora todo puede llegar en forma casi inmediata y contrareembolso a cualquier rincón del mundo. Quien vaya a la Biblioteca personalmente puede llevarse su material tanto en papel, como en DVD o CD.
La dirección y los funcionarios de la Institución no disimulan su entusiasmo y alegría por las nuevas condiciones de trabajo. No es para menos; se trata de un cambio radical que coloca a la Biblioteca Nacional, una institución que guarda 900.000 volúmenes, a la par de las más avanzadas. "Esto nos pone otra vez en el mundo", comentó uno de los técnicos, feliz del regreso a la palestra mundial.
La inversión en tecnología alcanzó los 750.000 dólares. Varios técnicos japoneses están supervisando la instalación que digitalizará todo el sistema al tiempo que preparan a los técnicos uruguayos en el manejo del mismo.
Los funcionarios de la Biblioteca trabajan a todo vapor microfilmando documentos históricos y publicaciones uruguayas del siglo XX. Ya pasaron al nuevo sistema la colección completa del diario "El Día" y de la mítica revista "Cine, Radio, Actualidad", entre otras cosas.
Al momento se llevan cerca de mil rollos de microfilm ingresados con 2.800 imágenes cada uno; todos ya están a disposición del público. De todas formas, la tarea es ardua y los técnicos calculan que deberán trabajar tres años sin parar para quedar al día con la microfilmación. El trabajar con equipos de última generación es un incentivo profesional para los funcionarios que parecen volverse inmunes al cansancio.
Vallarino se apresura a explicar que el libro como objeto no desaparecerá "El libro tiene una mística inigualable. Lo que se pasará a este nuevo sistema son materiales que se deben proteger por su valor histórico y su fragilidad al tiempo y la manipulación", dijo.
EL CONVENIO. Cuando el nuevo director asumió la jefatura de la Biblioteca Nacional, hace tres años, el objetivo de la microfilmación y la digitalización de toda la Institución fue primordial. De la misma forma sabía que debería enfrentar el gran problema de los costos que ello demandaba. Pero consciente de la relevancia que este cambio significaría para la biblioteca, pensó que los convenios e intercambios con organizaciones mundiales y otros estados eran un puente que podía conducir a los objetivos.
Por ahora el más importante es el que ha permitido esta transformación firmado con JICA, que es la Oficina Gubernamental de Japón para la Cooperación Internacional. "JICA tiene su oficina en Buenos Aires pero ahora se han instalado también en Montevideo y sus funcionarios adiestran a los nuestros sobre el manejo de la nueva tecnología", indicó Vallarino.
Dicho convenio no es el único; también hay otro con España, que ha donado a la Biblioteca 3.000 libros y otros tantos videos y CD Rom. Llegaron materiales de la Xunta de Galicia, de Islas Canarias y del Principado de Asturias. De la misma forma han colaborado los gobiernos de Rusia, Perú y Ecuador.
La institución impulsa ahora la creación de una biblioteca del Mercosur, para lo que ya se iniciaron contactos que recibieron de muy buena forma la idea. "Se busca que la Biblioteca Nacional forme parte de la integración cultural de la región; por otra parte la iniciativa permitirá acrecentar el acervo de cada una de las bibliotecas de los países que componen el Mercosur", explica Vallarino.
"Parece mentira pero tres años puede ser muy poco tiempo. Hay que comunicarse con el exterior, luego los países mandan las misiones para verificar realmente que es lo que necesitamos. Estas misiones se van, vuelven. Son tiempos ineludibles que hay que cumplir. Pero es un orgullo personal alcanzar los objetivos que estábamos buscando", expresó Vallarino.
Gracias al nuevo sistema también podrá preservarse el acervo único de 55.000 fotografías históricas que posee la Biblioteca Nacional. Entre ellas sobresale la colección de la Guerra de la Triple Alianza que son "fotografías impactantes", generalmente muy solicitadas en Uruguay y desde el extranjero.
EL EQUIPAMIENTO. En la biblioteca hay varios cuartos llenos de computadoras de última generación que formarán la red cuando se termine de instalar todo el sistema de digitalización. Ballarino exhibe con orgullo una habitación que fue acondicionada para guardar allí el cerebro de lo que será la red. Desde ahí se manejará, por medio de tres servidores, toda la distribución de la información y será el centro de cómputos En otras habitaciones hay scanners de alta definición para mapas, afiches y documentos de gran tamaño. Uno de ellos es especial para libros, porque evita el daño que normalmente produce el fotocopiado de texto. Entre otras ventajas este scanner trabaja en plano por lo que se evita tener que abrir el libro forzadamente. También hay un equipo digitalizador de rollos que permite pasar de microfilm a una imagen digital. Esta máquina posibilitará que en un futuro no lejano se conforme un banco de imágenes que estará a disposición de los usuarios. "No van tener que solicitar un rollo de microfilm como pasa ahora; directamente lo buscarán en una sala multimedia que se va a montar y lo verán en un PC", explicó uno de los técnicos a El País, haciendo un alto en su trabajo.
La Biblioteca también recibió una impresora a color que su director cataloga como una verdadera "imprenta de bolsillo". En el área de atención al público ya se están utilizando tres lectores de microfilm para los que se ha preparado una sala especial. Los usuarios son adiestrados en un curso rápido que demanda media hora y que los deja en condiciones de manejar los microfilms. Los mismos quedan registrados y luego con sólo invocar su nombre tienen libre acceso al sistema. Son tiempos de cambios, de procesos acorde con el nuevo siglo y que sin paradoja sirven para preservar la memoria escrita de la patria.
El siglo XXI también llegó a Florida
Florida | Julio Cesar Oliveri
Un completo equipo de computación donado por Unesco modernizará el funcionamiento de la Biblioteca Municipal de Florida instalada en la casa de Cultura de esta ciudad.
Según informó el director de Cultura, Alexis Lissio, "la computadora provista de cámara y scanner es la primera que llega a la órbita municipal".
El equipo fue donado por la Comisión Nacional para la Unesco y la Oficina Regional de Ciencias de ese organismo dependiente de Naciones Unidas, con la finalidad de que sea usado en la organización informática de la Biblioteca.
Unos 30.000 ejemplares de la sala estarán ordenados de esta manera; también quedará instalado un servicio de Internet gratuito para los usuarios, que ahora dispondrán de la más variada información cultural que se puede obtener por este actualizado sistema.
Los equipos permitirán a los usuarios una mayor comodidad para consultar los volúmenes, en momentos en que el Municipio no disponía de rubros como para modernizar la biblioteca.
Datos
Multitud. La Biblioteca Nacional guarda 900.000 volúmenes y es visitada por 800 usuarios al día. Ahora se puede solicitar material por la dirección "bibna@adinet.com.uy". De esta forma en cuestión de segundos llegan documentos históricos únicos, afiches, fotografías, mapas, y un largo etcétera a todo aquel que lo solicite.
Dinero. La inversión en tecnología que trasformará a la institución alcanzó los 750.000 dólares. La microfimación de los materiales demandará tres años de intenso trabajo a los técnicos especialmente preparados en el nuevo sistema.
Tecnologia. Al momento 1.000 rollos de microfilm fueron ingresados al sistema con 2.800 imágenes cada uno. Estos ya están a disposición de los usuarios.
Origen. El general José Gervasio Artigas envió una carta al Cabildo de Montevideo el 12 de agosto de 1815 con la orden de que se procediera a la creación de la primera Biblioteca Pública.
Estilo. El actual edificio de la Biblioteca Nacional fue proyectado por el arquitecto Luis Crespi. El estilo es neoclásico y cubre un área de 4.000 metros cuadrados, con cinco pisos y dos subsuelos.
Diversidad. El acervo de la institución está compuesto por más de 800.0000 volúmenes, 20.000 títulos de publicaciones periódicas, material audiovisual, microformas, mapas, partituras musicales, grabados, acuarelas, fotografías y manuscritos.
La Sala Uruguay
La sala fue creada en 1978 para resguardar expresiones impresas que dan testimonio del desarrollo cultural técnico y artístico del país.
Aunque la sala, ahora remodelada y acondicionada climáticamente para la correcta preservación del material, recibe el nombre de "Uruguay", atesora miles de libros y folletos sean o no de autores uruguayos. De la misma forma guarda trabajos que se han escrito sobre el Uruguay, muchos fuera del país.
La sala, con una impecable luz natural para los usuarios, ha sido acondicionada con un nuevo sistema de seguridad y una situación climática que asegura la correcta preservación de volúmenes que son originales de invalorable valor histórico.