Un conjunto de rock en pleno ascenso

| La banda, que se formó en 1998, abandonó el repertorio en inglés en favor del castellano

Fabian Muro

En apenas dos años, Lapso ha pasado de ser una banda ignota a una de las más promocionadas del rock "yorugua", con un flamante disco editado. Varios factores confluyeron para que esto ocurra, pero hasta el momento nada más importante que el primer premio —compartido con Psimio— en el certamen musical "Bandplugged". El cantante y letrista Gonzalo Bouzot coincide: "Nunca pensamos que podíamos ganar, pero a medida que ibamos quedando en las distintas etapas de selección, crecía la esperanza. Pero hasta que no estuvieron los resultados, no dimos nada por cierto".

El grupo comenzó en 1998, pero bajo otro nombre, Don’t Fall Jump, y con un repertorio en inglés: "Estábamos influenciados por otros estilos, como el hip-hop y me parecía más apropiado cantar y escribir en inglés, por un tema de fonética. Luego me di cuenta de las ventajas de cantar en tu propio idioma. Hace dos años, surgió la posibilidad de grabar, cosa que hicimos. Para ese entonces, ya nos llamábamos Lapso, se había incorporado Andrés (Blanco) en guitarra y nuestro sonido y estilo estaba más cercano al de hoy, aunque aún teníamos una importante parte del repertorio en inglés."

La primera grabación sirvió para que el grupo se diera a conocer entre medios de comunicación y productores, pero no es considerado por elgrupo como un álbum: "Es más que un demo pero menos que un disco. En lo que a nosotros respecta, nuestro primer disco es éste", dice Bouzot en referencia al recientemente editado por el sello Bizarro. En el mismo se incluyen varias de las canciones que integraron la primera grabación, junto a otros que fueron compuestos y grabados a principios de este año y un solo tema en inglés: "Es como una muestra de lo que fuimos. Por otro lado, los nuevos temas son como una indicación de lo que puede venir", aclara Bouzot. El vocalista agrega que "una de las cosas más satisfactorias del disco es que nos parece que muestra que hay una evolución, que hemos crecido como grupo y músicos".

Puesto a definir el estilo de la banda, el músico no titubea: "Es rock. Sublime, Red Hot Chilli Peppers, Incubus...por ahí andan nuestras principales referencias". La supuesta cercanía de la música de Lapso a los conjuntos mencionados provocaron comentarios: "Para algunos, somos demasiado parecidos, pero bueno, cuando uno hace algo está expuesto a las críticas, ¿no? Hay que tener en cuenta que es nuestro primer disco y que somos una banda joven. Pero nos la bancamos. Nuestra principal motivación es que la gente nos escuche".

De la furia a la delicadeza

Con un sonido que abreva de lasfuentes declaradas por los propios músicos, este cuarteto seduce por la prolijidad con la que fusiona la distorsión rockera y las texturas satinadas de las melodías pop. Los músicos van de la furia guitarrera a la delicadeza de una balada en un instante y es durante esos saltos climáticos cuando una de las principales virtudes de Lapso aparecen.

Otra de ellas se encuentra en la guitarra de Andrés Bianco, quien fabrica riffs pulidos y nítidos y posee un sonido instrumental poderoso. Todas estas cualidades aparecieron su mejor expresión cuando el grupo se presentó en vivo en la Sala Zitarrosa. También es cierto que el cuarteto aún no logra despegarse del todo de sus referentes. Ese apego a ciertas fórmulas lleva a veces a la música de Lapso a terrenos menos personales y las canciones suenan casi intercambiables. Más allá de esas objeciones, el nuevo álbum es un muestra de la vitalidad y la energía del cuarteto.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar