PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
Con voz cansada y notoriamente afectado, el presidente del Paysandú Básquetbol Club, Andrés Piaggio, adelantó ayer a El País, que si no existen cambios en las estructuras de la Federación Uruguaya de Básquetbol, el equipo sanducero no participará de la Liga en el próximo año y que el tema del reciente y polémico resultado "ya está en manos de abogados".
Piaggio enfatizó que "está todo documentado" y definió lo sucedido como "un despojo más, de los sufridos por el PBBC durante el campeonato" y consideró que "no existen garantías, las estructuras de la Federación están vetustas y en estas condiciones es imposible llevar adelante un emprendimiento. Estamos convencidos de que la Liga es la recuperación del básquetbol y que es un fenómeno social, pero para terminar así, mejor no participar. Ante el esfuerzo de quienes apoyaron el proyecto, ¿cómo se les explica que nos robaron?".
"Está todo documentado y hay un juez y un fiscal, que los pagamos nosotros, para que decidan si el pitazo fue antes o después del tiro. No hay excusas, fueron las únicas dos personas que no vieron lo que vio el resto del país y nos deben la explicación", agregó el presidente, antes de señalar que "el resultado no lo vamos a cambiar, pero tenemos que hacernos sentir fuerte porque fuimos los más perjudicados: nos robaron un partido, nos quitaron puntos, nos cobraron entre 30 mil y 40 mil pesos de multas, nos robaron el campeonato ¿y no tenemos el derecho a patalear?"
Piaggio también lamentó que durante el cuarto partido en Paysandú, y en el que se podría haber definido el título, no hubieran estado "por las dudas" representantes de la Federación de Básquetbol. "En el quinto estaba hasta el Ministro de Deporte. Acá hay cosas que no caminan", estableció y adelantó que en la tarde de hoy se reunirá la comisión directiva del PBBC, de la cual seguramente surgirá un comunicado público.
Asimismo, informó que los jugadores que no residen en el departamento abandonarán la ciudad en un par de días, pero se prevé su regreso para una gran despedida en las próximas semanas.
"Quisieron agredir a los jueces; la pasé fea"
El presidente del Colegio de Arbitros, Juan Chifflet pasó momentos muy difíciles en la noche del partido cuando concurrió al vestuario de los jueces: "en el momento que llegaba allí rompieron la puerta del vestuario y quisieron agredir a los jueces y yo era el único —de la Federación— que estaba y la pasé muy fea. La gente se creerá que yo fui uno de los que pitó o que designé a los jueces que quería Defensor Sporting".
Trascendió que Chifflet había tenido algún altercado con el director técnico de Paysandú, Pablo López, extremo que corroboró el involucrado: "estuvo muy mal López y desde ya te digo que lo voy a denunciar, no tiene derecho a señalarme a mí con el dedo diciéndome ladrón delante de una horda de gente emocionalmente alterada. Yo no tengo ningún problema de escuchar a todos, pero mano a mano, e incluso a que me protesten por la actuación de los árbitros, pero no así, exponiéndome a una situación que nadie sabe hasta dónde podía haber llegado".
En lo que tiene que ver con las jugadas cuestionadas el presidente del Colegio de Arbitros no tiene mucho para aportar: "desde el lugar donde yo estaba, detrás del tablero que da hacia la entrada principal, no pude verla porque a esa altura la gente estaba de pie y me obstruía la visión".
En lo que se relaciona con el foul de Szczygielski a Charquero el presidente adujo que tampoco pudo apreciarlo por los mismos motivos que el caso anterior, pero admitió que —según le dijeron— ahí sí pudo haber habido foul.
"Tengo un sentimiento de malestar porque hasta ese momento, en toda la fase final de la Liga la tarea arbitral no había sido motivo de queja, más allá de lo que es normal y terminar de esta manera no me hace nada feliz", manifestó.
El árbitro denunció a Losada y López
El árbitro Félix Fares denunció en el formulario del partido, que ingresó ayer en la Federación Uruguaya de Basquetbol, al jugador de Paysandú, Diego Losada, y al técnico del equipo sanducero, Pablo López, ambos por "insultos". El juez tiene plazo hasta hoy para ampliar sus denuncias.
Paralelamente, corresponde consignar que el resultado del partido no se modificará bajo ningún concepto ni por ningún motivo. Precisamente, hasta el año pasado, esa eventualidad estaba contemplada en el reglamento, que en un caso como el del último lunes admitía la posibilidad de que el capitán de Paysandú "cerrara el formulario" ante la mesa y luego fuera el Tribunal Arbitral para que se expidiera e incluso luego se podía apelar ese fallo ante el Tribunal de Apelaciones. Sin embargo, por propuesta de Tenfield, y con el propósito de darle mayor seriedad y uniformidad a la competencia, ya que con la anterior reglamentación quedaban partidos truncos bastante seguido, los clubes votaron y aprobaron el régimen actual.
Aquel doble de "Bandido"
El antecedente más directamente emparentado con lo sucedido en el Palacio Peñarol el lunes pasado, tuvo lugar en ocasión de la disputa de la final del Torneo Federal de 1973 en la cancha abierta que en ese entonces tenía Hebraica Macabi en lo que hoy son los jardines del Edificio Libertad sobre la calle Marne. El partido lo jugaron Peñarol y Trouville en la noche del 14 de febrero del 74 y vencieron 70-68 los aurinegros, que faltando un segundo para la conclusión del cotejo dispusieron de un saque cuando el tanteador estaba igualado, y terminaron ganando —también por dos puntos— gracias a un doble que en ese casi insignificante lapso convirtió el "Bandido" Bianchi.
La bronca
COINCIDENCIA - La polémica desatada en el ámbito de la disputa de la primera edición de la Liga Uruguaya de Basquetbol tiene un par de antecedentes en los que Paysandú fue uno de los involucrados.
MOVIDA - En el encuentro que Paysandú perdió el lunes 7 de abril en el Palacio Peñarol por 101 a 98 frente a Aguada, hinchas aguateros movieron el tablero cuando Ignacio Borges ejecutó el primero de dos libres que dispuso a falta de tan sólo 4 segundos para el final del período reglamentario, lo que hizo que el jugador de Paysandú marrara, que el cotejo culminara empatado, que se tuviera que recurrir a un alargue al cabo del cual terminó perdiendo el visitante y que, como consecuencia de lo ocurrido, posteriormente les aplicara a los rojiverdes una sanción de carácter económico que consistió en la obligatoriedad de abonar el importe correspondiente a 15 Unidades Reajustables.
AGRESION - Al final del partido que el sábado 19 de abril Paysandú perdió por 78 a 77 como local, precisamente ante Defensor Sporting, durante el transcurso de la primera fase de la Liga, parciales sanduceros agredieron al juez Raúl Cames y, como consecuencia de ese incidente, el Tribunal de Penas resolvió aplicarle una quita de 2 puntos al equipo que ofició de dueño de casa, generando un profundo malestar entre los sanduceros, que se sintieron discriminados por la diversidad de penas impuestas ante lo que entendieron fueron situaciones relativamente similares.