PAN DE AZUCAR | Miguel Muto
Imitando los comienzos del "Gran Houdini" o los pasos del moderno mago callejero, David Blaine, el joven Adrián Arriola, de 23 años, nacido en Minas y trasladado de niño a esta ciudad, soportó cuarenta y ocho horas encerrado en una gran caja de madera y chapa sellada, sin contacto alguno con el exterior.
La experiencia, que comenzó el viernes pasado a las 18 horas, atrajo al público a presenciar el desenlace en la tarde ayer. Un reconocido médico del departamento, controló a Arriola una vez culminado su encierrro.
Arriola había solicitado autorización para hacer la prueba en la plaza de Pan de Azúcar, pero la misma le fue negada. La semana anterior, el propietario de una funeraria, le brindó un local de la cale Lizarza. Una vez dentro de la caja, en total silencio, transcurrieron las largas horas, en las que llegaron familiares, amigos y gran cantidad de curiosos. Cumplido el plazo, la tensión de los presentes se transformó en gritería y aplausos, al verlo salir de la caja en buen estado y tapándose la vista por la luz. Inmediatamente el doctor Alfredo Ruiz, lo controló, hallándolo bien.
Una vez en reposo, Adrian Arriola contó porque llevó cabo este encierro voluntario: "Lo hice para demostrar que podía . Mi aspiración es llegar a ser como Blaine o Houdini, algo así. No es fácil pasar sin contacto con el exterior, ni alimentos, ni agua, tantas horas. Las pasé mal, cuando sentía que la temperatura bajaba muchísimo. Creí que no llegaba a cumplir mi propósito, pero lo superé. Estoy muy cansado, pero feliz y quiero agradecer públicamente a todos los que me acompañaron" señaló .
Su abuela, Ethelvina Silvera, narró que desde niño, a Adrián le atraían las pruebas de magia, asi como los naipes y todo lo relacionado con la práctica de la prestidigitación. Las lecturas y los ejercicios de concentración se hicieron comunes y desde los 18 años comenzó a trabajar profesionalmente en la zona.
"Lo hace bajo el seudónimo de Jack Naiper, cuando me dijo que iba a encerrarse así, me procupé mucho por su salud. Yo también estaba muy nerviosa hasta que mi nieto salió de esa caja negra". Frente al local el tránsito se vió interrumpido hasta la salida de Arriola. La ciudad estuvo conmocionada hasta que el público pudo llegar a saludarlo y pedir su autógrafo.