Diplomático - Ache agradeció, pero no aceptó, la invitación del presidente del Deportivo para jugar la Copa Teresa Herrera
Solidarios - Tanto los jugadores de Nacional como los de Danubio salieron a la cancha con sendas pancartas de apoyo a la Escuela Roosevelt. Las mismas rezaban: "Apoye a la Asociación Nacional para el Niño Lisiado. Escuela Franklin D. Roosevelt".
Cambios - Cuando los altoparlantes de Jardines del Hipódromo anunciaron las integraciones de los equipos, mencionaron a la mayoría de los futbolistas tricolores con sus segundos nombres: Daniel Lembo, Walter Peralta, Jorge Alvez, etc.
Iguales - Los arqueros Gustavo Munúa y Luis Barbat estaban vestidos prácticamente iguales, con los mismos colores. Es más, alguno medio distraído podía pensar que Barbat era el de Nacional porque llevaba buzo y short azules y las mangas del buzo eran rojas y blancas.
Visita - Javier Chevantón estaba en la platea de Jardines, observando el partido de su ex equipo. Luego fue al vestuario a saludar a los jugadores.
Puntos - Al argentino Carlos Barrionuevo, que salió lesionado a los pocos minutos del comienzo, le tuvieron que dar 12 puntos de sutura en la rodilla izquierda.
Sentido - Gustavo Méndez, que fue sustituido poco antes de que finalizara el primer tiempo, está con un problema en los abductores. Alejandro Lembo y Sebastián Eguren terminaron golpeados.
Camisetas - El capitán del equipo de la franja había salido de la cancha sin camiseta porque Horacio Peralta se la había pedido. Sin embargo él no se llevó la del volante tricolor, la de Peralta se la quedó Bruno Silva.
Hinchada - Durante el entretiempo, mientras los futbolistas de Nacional calentaban en la cancha, la parcialidad de Danubio se dedicó a gritarle a Horacio Peralta. El "Chino" no se quedó atrás y les devolvió la gentileza.
Acoso - Sebastián Eguren fue el más insultado por la hinchada local: "¡ojo, Eguren, mirá que vuelve Vanzini de Portugal!", fue lo más suave que le gritaron.
Passarella - El ex técnico celeste declaró en el diario Clarín de Buenos Aires que lo suyo en Uruguay no fue una frustración: "pará, no es tan así. De Uruguay me fui porqe no cumplieron un compromiso que habían asumido todos los presidentes. Dos días después, Nacional me negó a Vicente Sánchez. No fue por capricho. Ya me habían ‘bicicleteado’ cuatro veces antes. Pero podés preguntarle a cualquiera de los jugadores, a todos los que estuvieron, qué opinión tienen de mí y del trabajo que hicimos en la selección".